Es cursi la letra, no se puede negar. Dice algo así como “Niña, te quiero decir / que tengo en computadora / un gigabyte de tus besos / y un floppy de tu persona / Niña, te quiero decir /que sólo tú me interesas / y el mouse que mueve tu boca /me formatea la cabeza”.

La canción se llama “Mi PC”, la canta el dominicano Juan Luis Guerra y fue la que se usó para despertar a los astronautas del transbordador “Endeavour” que esta semana está trabajando en la Estación Espacial Internacional.

La tocaron porque la programó la familia del doctor Franklin Chang-Díaz, que viajó al espacio como especialista e integrante de la misión. Para el miércoles, ya había cumplido su sueño de caminar en el espacio en dos ocasiones distintas, por espacio de casi 12 horas.

El Dr. Chang se convirtió en astronauta en 1981 y ya ha participado en seis misiones anteriores, de acuerdo al registro de la Nasa, con más de mil 200 horas en el espacio. Pero esta fue la primera vez que caminó en el espacio. Además se convirtió, junto con el astronauta Jerry Ross, en uno de los dos que han ido al espacio en siete ocasiones.

Poco antes de partir, dijo en una entrevista que estaba feliz de caminar en el espacio: “Con toda honestidad, he hecho muchas cosas en el espacio en mis viajes anteriores. Pro nunca tuve la oportunidad de salir afuera. Así que estoy extremadamente entusiasmado con esta oportunidad. Nos hemos entrenado muy duro para [estas] caminatas espaciales”.

Ya en el espacio, en sus primeras frases, Chang repetía constantemente “es maravilloso”, pues cada 45 minutos podía apreciar el atardecer o el amanecer de la Tierra, según relató el diario costarricense “La Nación”.

Hasta allí los datos sobre este primer astronauta de origen latino. Y la pregunta que viene es, ¿por qué hablamos de él en un ambiente sólo orientado a la computación y a las tecnologías?. Mi respuesta es que ejemplos como los que entrega el Dr. Chang son muy importantes de tener a la mano cuando uno comienza a pensar en qué hacer con sus proyectos e ideas.

A lo mejor podemos pensar que desde Chile, nadie podría llegar muy lejos. Pero este astronauta nos dice lo contrario. Su biografía relata que nació en 1950 en San José de Costa Rica, y que a los 7 años ya anunciaba que quería ser astronauta. La diferencia, es que él dio los pasos necesarios para conseguirlo. Y de qué manera. Estudió en Estados Unidos a donde viajó costeándose sus propios gastos con el dinero que ganó como oficinista en la sección de extranjería del Banco Nacional de San José. Al llegar trabajó en una librería, en una gasolinería y como jardinero, para pagar parte de sus estudios. Se graduó como físico e ingeniero mecánico en la Universidad de Connecticut y obtuvo su doctorado en ciencias de la fusión termonuclear en el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT). Además tiene otras especialidades en física del plasma e ingeniería nuclear. Postuló a la NASA. Lo dejaron afuera por no ser gringo. Se nacionalizó y postuló de nuevo. Y lo admitieron finalmente en el 1981.

Este caso puede aparecer como extraordinario en este momento, pero dejará de serlo si lo tomamos como ejemplo para creer que siempre se puede llegar siempre más alto, se pueden conseguir las metas más ambiciosas, si se pone todo el empeño en ello.

¿Desarrollar mejores computadores? ¿Generar software de gran calidad para exportar? ¿Crear negocios nuevos e increíbles en Internet? De todo podemos hacer si nos ponemos a trabajar en ello seria y dedicadamente. Y la mejor demostración es que el Dr. Chang logró escuchar a Juan Luis Guerra en el espacio.

¿Qué canción pedirías en tu caso?

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