Dos temas me han llamado la atención en los últimos días, mientras busco información actualizada de lo que está ocurriendo en Irak.

La primera son las crecientes restricciones que están teniendo los periodistas para entregar las informaciones a sus medios. Y la segunda, es la irrupción de los propios internautas como fuentes noticias.

Respecto de lo primero, un elemento aparece como prueba de lo que planteo. Se trata de que al final de cada página de CNN.com hay una “Nota del Editor” que indica “la política de CNN es no entregar información que ponga la seguridad operacional en riesgo”. Mientras, que en otras que vienen desde el frente mismo de batalla, la nota indica: “Este reporte fue escrito de acuerdo con las reglas del Pentágono que permite el reporteo incrustado, en el que los periodistas se unen a las tropas desplegadas. Entre las reglas aceptadas por todas las organizaciones participantes, hay un acuerdo para no revelar detalles operativos sensibles”.

De acuerdo a las informaciones entregadas por las fuerzas armadas occidentales que toman parte en la guerra, se espera que alrededor de 500 periodistas participen “incrustados” en las fuerzas de ataque. Todos ellos equipados de alta tecnología para reportar, desde donde se encuentren, vía satélite, con audio e imágenes.

Frente a esta “oferta” informativa, se puede acceder además a la que se ofrece desde el otro lado, que corresponde a las fuentes periodísticas provenientes del propio Irak y la vecina Qatar, que están contando todos los días y desde su propia óptica, las noticias del conflicto. Aunque la principal de ellas, “Aljazeera” sólo está disponible en árabe (anuncian su versión en inglés para fines de año), es posible ver su postura crítica a Estados Unidos a través de las imágenes que publican.

Por lo mismo, para un lector común y corriente, queda la duda sobre creer o no lo que se está informando.

No obstante, gracias a que Internet está haciendo su debut como un protagonista en esta guerra informativa, es posible contar con los llamados “weblogs” dedicados a la guerra. Estos son escritos hechos por profesionales o aficionados, que entregan información de todo tipo sobre lo que está ocurriendo.

Probablemente el más conocido de estos “diarios virtuales” sea el que está escribiendo alguien que se identifica como Salam Pax desde Bagdad. Dice ser un arquitecto de 29 años que vive en la capital iraquí y que cuenta exactamente lo que está ocurriendo en la ciudad. Por ejemplo, que los negocios están cobrando los precios de cada alimento multiplicado por cuatro o que los bombarderos B-52 demoran seis horas en llegar desde Inglaterra y por lo tanto, ellos pueden calcular a qué hora les tocará de nuevo. Eso fue lo que escribió el viernes pasado, anunciando que quedaban dos horas para que cayeran las bombas. No volvió hasta el lunes, con una explicación: no escribió porque estaba cortado el acceso a Internet.

Así como Salam (o quien quiera que sea el autor) publica sus impresiones, también lo están haciendo desde diferentes lugares “Back to Iraq” y “Warblogging”, ambos dedicados a entregar alternativas noticiosas frente a las notas oficiales sobre la guerra.

Esta claro que esta vez Internet es protagonista. Y en este caso, gracias a la verdad que ofrecen los propios internautas.

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