Pedro, Juan y Diego tienen sus sitios web. Cada uno de ellos ha preparado portadas espectaculares, esperando que cuando los usuarios lleguen, se maravillen por los contenidos; los encuentren útiles y, desde ese punto de partida, comiencen a navegar.

Los tres amigos –que protegemos bajo estos seudónimos- trabajan en instituciones grandes, con buenos presupuestos para el desarrollo y con una orientación y vocación por atender adecuadamente a sus usuarios.

No obstante, pese a que aparentan estar cumpliendo con sus trabajos a cabalidad, sólo uno de ellos se ha preocupado por navegar su sitio a partir de Google. Es decir, ha ido al buscador y ha ingresado las palabras claves que sus usuarios utilizan para llegar a contenidos de su sitio. Además, al ver que su sitio está en la primera página, ha seguido el enlace que se ofrece para ver a qué página accede.

Google hace la gracia de indexar todo un sitio, si es que está bien construido (a los demás los ignora) y si se le ofrecen enlaces que permitan recorrer todas sus secciones. Pero eso trae complicaciones, porque como corresponde, puede hacer que cualquier parte de un sitio aparezca en las páginas de respuesta de la búsqueda.

De hecho un consejo que entregaba hace poco tiempo un asesor de seguridad de empresas, señalaba que si uno no quería que un documento no se filtrara a través de Internet, lo más razonable era no subirlo a un sitio web.

Lo anterior significa, entre otras cosas, que cualquier usuario puede llegar a cualquier parte del sitio, lo cual puede llegar a ser negativo… pero que para un dueño de sitio web, es lo más esperado. Vale decir, que todo su sitio esté indexado no sólo por Google, sino que también por los otros motores de búsqueda importante (léase, Yahoo!, MSN, Altavista, entre otros).

Sin embargo, si se desea que el buscador pueda llegar a cualquier página del sitio, es absolutamente necesario que cualquier página del sitio esté preparada para recibir la mirada de los usuarios y más aún, que ellos no se queden sólo allí, sino que avancen y se queden con la sensación de que el sitio no sólo es un hallazgo que Google permitió hacer, sino que es uno que vale la pena poner entre los que se debe visitar con cierta frecuencia.

La pregunta que todo dueño de sitio debe hacerse es, ¿cómo se consigue eso?

La que sigue es una lista de recomendaciones que deberían cumplirse para dar esa buena imagen y ayudar a que los usuarios llegue, entiendan dónde están, lo que pueden encontrar e, idealmente, incorporen el sitio a su lista mental de favoritos (porque, entre paréntesis, la otra no sirve de mucho ya que muy poca gente la usa realmente).
En orden de importancia, lo que toda página debería cumplir con tener es:

Imagen Corporativa

En todo el sitio debería haber elementos distintivos que permitan entender dónde se encuentra el usuario y a qué organización o empresa pertenece el sitio web. En no pocos casos, el sitio web tiene interfaces distintas, diferentes nombres e incluso, en casos extremos, sólo hay un documento, que no precisa su origen. La carencia de elementos de identificación siempre atentará contra la credibilidad del sitio web.

Fecha

Todos los documentos que se ingresen al sitio web deberían tener una fecha de actualización o al menos, una fecha de referencia. Esto es muy importante en casos de empresas que tienen publicados sus precios, ya que de acuerdo a la legislación vigente, un cliente podría reclamar que se le venda al precio publicado.

Breadcrumbs

Se denomina así a los “rastros” que indican la pertenencia de un documento a una sección y la distancia que separa a ésta de la Portada del sitio. Un usuario que llegue a cualquier página desde un buscador, podrá llegar a la Portada o entender l contexto en que una información se entrega, mediante este tipo de elementos.

Elementos de Navegación

Son los menús, botones y señales gráficas que permiten a los usuarios avanzar o retroceder por un sitio web. Esto es de vital importancia debido a que los usuarios habitualmente usan el botón “Atrás” o “Back” del browser durante su navegación. Si no se cuenta con este tipo de elementos en la página a la que se accede desde un buscador, al usuario no le quedará otra alternativa que retroceder hacia la página de resultados del buscador para intentar encontrar la respuesta que busca en oto sitio.

Nombre de Sección

Junto con los elementos de navegación antes señalados, indicar el nombre de la sección al que pertenece la página que le usuario revisa, le permitirá hacerse una idea del contexto en que ésta se ubica y, por lo mismo, intentar encontrar contenidos similares dentro del sitio, sin regresar al buscador.

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Como una extensión de lo anterior, es importante que el usuario tenga una oferta de información similar a la que está revisando de tal manera que continúe su navegación dentro del sitio.

Mapa del Sitio

Aunque aparece como un elemento decorativo, el Mapa permite que el usuario entienda la extensión del sitio web y se ubique dentro de éste, con el fin de comprender qué otras ofertas de información similares a las que lo llevaron al sitio web desde el buscador, ofrece el área que está visitando.

En resumen, hay que mantener la sana práctica de mirar el sitio web con ojos de usuario externo –idealmente llegando a éste desde un buscador-, porque es la única forma de saber si la experiencia de oferta de información que entrega el sitio web, cumple con lo que éste busca.

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