Cuando hace un año se produjo el cambio de mando en Ciudad del Vaticano debido a la muerte del Papa Juan Pablo II, los ojos de todo el mundo se posaron en esa pequeña ciudad de la península itálica.

Su sitio web (www.vatican.va) fue objeto de la misma revisión y permitió tener un ejemplo en tiempo real, de cómo administrar una situación en que el cambio de los contenidos es muy relevante.

El escudo vacío muestra que en El Vaticano ya no hay un Pontífice: la sede está vacante

El escudo vacío muestra que en El Vaticano ya no hay un Pontífice: la sede está vacante.

Así las cosas, el 2 de abril de 2005 cuando el Papa muere, el sitio web recibe su primer cambio y desaparece de la portada, donde habitualmente se muestra, el escudo del Pontífice regente y en su lugar se muestra el escudo de la “sede vacante”, el que permanecerá durante el tiempo que lleve la elección de su sucesor (ver imagen).

La información que se entregaba era mínima, pero permitía hacerse a la idea del gran cambio que se estaba enfrentando en la máxima jefatura de la Iglesia Católica en el mundo. Una situación interesante era que esta nueva portada, ocultaba la tradicional, pero no la suprimía.

Al hacer clic sobre ella, se accedía a la portada “normal” del sitio en la que aparecía la foto del papa recién fallecido y en la zona superior se enfatizaba que la sede estaba vacante (ver imagen).

 

El escudo vacío en la zona superior muestra la sede está vacante; abajo, junto a la foto de Juan Pablo II, aparece la fecha de nacimiento y fallecimiento

El escudo vacío en la zona superior muestra la sede está vacante; abajo, junto a la foto de Juan Pablo II, aparece la fecha de nacimiento y fallecimiento.

 

El siguiente cambio del sitio vino el día 19 de abril, cuando tras dos jornadas de reuniones, los 115 cardenales participantes del cónclave decidieron elegir al cardenal alemán Joseph Ratzinger, de 78 años de edad, como el pontífice 265 de la Iglesia Católica. Su nombre: Benedicto XVI.

En el sitio web, apenas minutos después de que saliera humo blanco por la chimenea de la Capilla Sextina, ya se notó el cambio, anunciando lo principal “Habemvs Papam” y en la línea siguiente, su nombre “Benedictvm XVI”. Ambas frases en latín, el idioma oficial de la Iglesia (ver imagen).

 

La portada del sitio web hace el anuncio oficial de la elección del nuevo Pontífice

La portada del sitio web hace el anuncio oficial de la elección del nuevo Pontífice.

 

El cambio siguiente vino cuatro horas más tarde, cuando ya el sitio estaba reorganizado y se podía ver las primeras fotos del Pontífice, saludando a la multitud congregada en San Pedro.

 

La portada del sitio web con las fotos mostrando al nuevo Papa, saludando a los fieles congregados, más una foto de la Plaza San Pedro atiborrada de católicos

La portada del sitio web con las fotos mostrando al nuevo Papa, saludando a los fieles congregados, más una foto de la Plaza San Pedro atiborrada de católicos.

 

Lo que hay que aprender

Una vez que se ha pasado por la experiencia de actualizar un sitio web y de ver la respuesta que ofrecen los usuarios frente a esta actividad, le queda clara a todos los participantes la necesidad de hacerlo.

En el caso del ejemplo descrito, su importancia mundial llevaba al imperativo de hacerlo, lo que, por supuesto, no siempre ocurre en sitios de importancia menor.

No obstante, es claro que los encargados de sitios web deben recalcar al interior de sus propias organizaciones la necesidad de estar actualizando los contenidos que ofrecen ya que de lo contrario la experiencia que tendrán los usuarios y la credibilidad que tendrá el sitio, sufrirán una grave caída.

¿Por dónde partir?

Algunos consejos útiles:

  • Si existe la sección de Noticias o Novedades, que al menos se agregue una a la semana; si no es así, habría que reconsiderar la existencia de esa sección.
  • Si existe la sección “Quienes Somos”, que haya nueva información por cada año, para que no quede la sensación de que no ha pasado nada en la empresa por mucho tiempo;
  • Si hay estadísticas o Listas de Precios, actualizarlas frecuentemente e incluir la fecha correspondiente, para que el usuario tenga una idea aproximada de lo actualizados que están los datos que allí se ofrecen.

En fin, como se ve, hay muchas formas de expresar la actualización y serán los usuarios que agradecerán este esfuerzo.

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