Aunque como conté antes, sigo de cabeza -literalmente- en la organización de Blogpower, igual me he frabricado tiempo para probar Plurk, el nuevo sistema que intenta reemplazar a Twitter en las tareas de microblogging.
El punto es que no me he cambiado totalmente; he mirado, escrito, explorado, etc. Es decir, lo que se hace al probar algo. Pero no he migrado y dándole vueltas a la razón para no hacerlo, llegué a un par de puntos interesantes de compartir:

  • Cualquier área de una red social será interesante, en la medida que todos participemos; en este caso “todos” significa mi red de amigos y cercanos.
  • Crecientemente mi decisión de usar nuevo software estará relacionada con los demás, ya que con mayor frecuencia veremos que las aplicaciones tienen características sociales y no se orientan al computador individual, porque incorporan la participación como un elemento clave. El modelo no será escribir un documento en Word de Microsoft y enviarlo por mail a través de Outlook de la misma empresa, sino escribirlo en web mediante Google Documents y compartirlo en red para que todos veamos simultáneamente la misma versión y la comentemos.
  • El valor de las aplicaciones tendrá mucha relación con la calidad de la red que hayamos conformado y no tanto con sus características como software. En este sentido “mi twitter” es entretenido, porque a quienes sigo dicen cosas interesantes y ellos se interesan por lo que digo.
  • Finalmente, creo que es un buen momento para revisar los conceptos que en 1995 escribió Kevin Kelly en Wired, acerca de la economía de la red, ya que recién ahora varios de sus principios están probándose como plenamente vigentes.

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