Una noticia que me encanta es la que acabo de leer en Denken Über: el Banco Mundial acaba de presentar su API para acceder y usar sus datos.
Una API -dicho en forma muy simple- es un conjunto de instrucciones de software, que permite que un desarrollador pueda darle instrucciones a un programa de un tercero, para que éste se comporte de una manera determinada y le entregue los resultados que le interesen, dentro del software que esté construyendo.
Lo interesante del asunto es que el hecho de que una institución tan relevante tome la decisión de entregar sus datos para que puedan ser usados por esta vía, permitirá que otras se sientan tranquilas de dar el mismo paso y sentará el precedente que muchos estábamos esperando para impulsar iniciativas similares. Así que son muy buenas noticias, que se agregan a otras que hemos comentado en el pasado.

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