A raíz de lo que escribe Javier en torno a Facebook y el enojo generalizado que se ve entre “los que saben y entienden” en contra de Facebook, por sus continuos cambios en su política de privacidad, quiero poner mis cinco centavos en el tema.

Aunque la privacidad siempre ha sido un tema de interés en nuestra cultura chilena, tengo la sensación de que no tiene el mismo valor que la que se le da en Estados Unidos o Europa, donde se ha dado la mayor cantidad de reclamos en este tema. Baso mi aseveración en que en Chile, por ejemplo, el RUT de una persona (que lo identifica en todos los trámites) no es secreto; de hecho, lo damos hasta en el supermercado para ganar puntos. En EE.UU. el equivalente sería el número de Seguridad Social, que nadie da a menos que sea imposible no hacerlo.

Siguiendo con el RUT, se espera que el siguiente modelo de cédula de identidad que todos portamos, no sólo lleve la foto sino que además cuente con un chip en el que se almacene más información que facilite otro tipo de atenciones, por ejemplo de salud.

Además, en Santiago las autopistas tienen un sistema que permite cobrar peaje cada vez que un auto pasa por un “pórtico” que no sólo registra el paso como un dato, sino que además le toma una foto al auto, para tener un registro que permita hacer frente a eventuales reclamos por el cobro. Eso ha sido usado por la policía para resolver algunos casos delictuales. En países desarrollados, ese tipo de registro sería inviable.

En fin, si bien en el país hay leyes que protegen los datos personales (como la 19.628 y otras en discusión), no hay una actitud personal de protección. Hay molestia cuando te llaman a tu teléfono para ofrecerte algo que no pediste, por ejemplo, ya que queda claro que de alguna parte debieron salir tus datos… pero no hay una preocupación generalizada por no entregar los datos sensibles a cualquier organismo o empresa que los pida con o sin motivo justificado.

Por lo mismo, si un sitio web como Facebook hace más o menos con los datos de uno, tengo la sensación de que en nuestro país esto no será ni de cerca, un tema de preocupación nacional. No obstante, para evitar problemas y si has leído hasta aquí, la recomendación sería seguir estos dos consejos:

  1. Si no quieres que algo sea conocido a través de las redes sociales, no lo divulgues por allí y pídele a tus amigos que tampoco lo hagan y que eliminen ese tipo de contenidos. Por ejemplo, si alguien publicó una foto en la que apareces debes preocuparte y solicitarles que la borren.
  2. Revisa el área de la Cuenta Personal de Facebook y mira qué permisos tienes activados. Si permites que el sitio use tus fotos, por ejemplo, lo más probable es que tu cara pudiera aparecer como parte de alguna campaña publicitaria que podrían ver tus amigos.

En los días que vienen habrá bastante cobertura de este tema y aparecerán muchos consejos y sitios de apoyo. Es mejor estar atento para cuidar esa parte tan personal pero que muchas veces se ve tan lejanas, como son los propios datos que nos identifican.

Para finalizar, hay que tener claro que Facebook siempre argumentará que “de algo” tiene que vivir y que los usuarios del sitio le pagamos por el servicio de darnos una red social, a través de la entrega de nuestros datos. Es claro que “no hay comida (ni sitio gratis)” y por lo tanto, cada uno deberá ver si ese precio es alto o bajo y actuar en consecuencia.

Escribe un Comentario

Tu correo electrónico nunca será compartido. Los campos requeridos están marcados con *

*
*