Temprano este mes, Jack Dorsey, uno de sus fundadores, volvió a ser CEO de Twitter por segunda vez (Jobs style).

Aunque su historia es digna de una reflexión aparte (aquí está su línea de tiempo para revisar), pensaba que las empresas hacen negocios porque las personas confían en ellas. Les dan dinero mientras esa confianza se mantiene y se los quitan cuando desaparece.

Con ese dinero las empresas pueden hacer muchas cosas, incluyendo nuevos negocios, desarrollar nuevas ideas y por supuesto, llevar a cabo investigaciones de todo tipo. La empresa es libre de usarlo como quiera, desde compar un auto último modelo al gerente y una segunda o tercera casa al dueño, hasta ponerlo en productos que nadie quiere.

El problema es que cuando los clientes dejan de confiar, el dinero deja de llegar, porque esa relación de confianza ha cesado.

¿Qué sigue entonces? ¿Cómo retomar la confianza? ¿Cómo explicar que ahora sí que sabemos qué hacer, así que renueva tu confianza en nosotros?

Twitter probablemente está buscando formas de seguir adelante, ahora que es una compañía que tiene un modelo de negocios y que se ha transformado en una herramienta vital en la forma actual de comunicarse.

No obstante, tene claro que hay otros que vienen atrás y que quieren reemplazarla y se pueden nombrar varios en la lista; se me ocurre Snapchat, por ejemplo. Mantenerse no es simple, requiere mucha imaginación, inversión y la confianza de la gente de que lo están haciendo bien. Hay muchos ejemplos de empresas importantes que no han logrado mantenerse y lo saben Kodak, Digital, Blockbuster y varios otros.

¿Qué debe hacer Jack?

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