Suena catastrofista, pero desde hace un tiempo que ronda la idea de que los medios de comunicación están cerca de desaparecer como los conocemos. Es un pena, pero si estudias comunicaciones, es algo que hay que enfrentar creativamente.

Lo anterior lo he venido diciendo hace algún tiempo y por tanto, no es mayor novedad si has leído este blog anteriormente. Pero hoy aparecieron dos artículos que me pareció bueno dejar consignados en este post, para que no se me pasen de largo.

El primero fue una nota del diario El Mundo que fue destacada por el profesor Ramón Salaverría (U. de Navarra) acerca de cómo los inversionistas están moviendo sus fichas fuera de la televisión. Allí dicen:

… sus colegas de Wall Street están cortando el cable financiero a las televisiones y a sus distribuidoras. Hasta hace apenas un año, la televisión era en EEUU un negocio seguro. Había publicidad de sobra y, gracias a un oligopolio de la distribución, la gente tenía que pagar sí o sí por ver las películas, las series y los acontecimientos deportivos. O sea: se cobraba dos veces. Una, a los anunciantes; otra, a la audiencia. Y entonces llegó internet. Y, con ella, los Netflix, YouTube (que ha dado inicio a un servicio de pago libre de anuncios), Hulu, Amazon prime, Roku, Chromecast y todo tipo de servicios y dispositivos que permiten independizarse de la televisión. Si antes se veía la tele en la caja tonta, ahora se ve a través del teléfono inteligente. El resultado: las acciones de los grandes grupos de televisión están siendo pulverizadas.

En mis clases suelo culpar a mis alumnos de estar matando la TV: todos ellos dejaron de ver las noticias en la televisión hace mucho tiempo y además, consumen sus contenidos vía las señales de los canales (asincrónicamente, por supuesto), Youtube o Netflix.

Google es la fuente confiable

El segundo artículo viene de un medio llamado Quartz que vengo siguiendo hace algún tiempo y que cita un trabajo que presentará la agencia de relaciones públicas Edelman en Davos, en los días que vienen. Lo ejemplifica el gráfico que se muestra a continuación:

El gráfico de Edelman que muestra en quiénes confían las personas a la hora de elegir dónde informarse. Google gana.

El gráfico de Edelman que muestra en quiénes confían las personas a la hora de elegir dónde informarse. Google gana.

En simple, la nota del medio señala:

Alrededor de mundo, un 63% de las personas dicen que confían en los buscadores para noticias e información, de acuerdo a una encuesta de 33 mil personas realizada en 28 países por Edelman, una empresa de relaciones públicas de Estados Unidos. Sólo el 53% confía en los medios online.

Lo interesante de mirar de la presentación hecha por la empresa, es que los medios tradicionales mantienen su importancia, pero baja cada año en que se mide y que claramente, serán reemplazado por la prensa online en algún tiempo. Y esto no porque los medios lo estén haciendo mal; es sólo que están haciendo lo mismo de siempre, mientras que la innovación la están haciendo los nuevos.

Concluimos que probablemente seguiremos viendo la supremacía de los medios tradicionales, pero queda claro que hay ruido de fondo. Lo hace la propia audiencia, que da señales de estar cambiando su forma de enterarse acerca de qué ocurre en el mundo.

A propósito, mi medio para llegar a estos artículos fue Twitter.

 

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