Escribo esta nota a propósito de muchas cosas que he leído en los meses pasado en torno al concepto de posverdad y a la necesidad de imaginar el papel que deben jugar los medios tras casi ser reemplazados íntegramente por las redes sociales.

Un comentario acerca del sitio Data Chile, descrito como “el esfuerzo más completo para integrar y visualizar los datos públicos de Chile”.

Cada cierto tiempo miro el sitio de NIC Chile. Una de las cosas interesantes que vale la pena mirar, son los dominios que están listos para ser eliminados por no pago.

Revisando lo ocurrido el fin de semana, queda claro que el formato que se debe imponer es el de la mesura: informar lo que sabemos y declarar lo que aún no.

Buscamos construir herramientas digitales que funcionan generando efectos en el mundo real, gracias a una experiencia de uso memorable. Si lo conseguimos, hacemos el trabajo; de lo contrario, quedamos debiendo.

¿Deben seguir reglas los periodistas al hablar en sus redes sociales? Por ejemplo, ¿no reclamar contra empresas o tener un color político determinado?

Esto llega a propósito de un software que se enseñó a sí mismo a jugar un juego de estrategia en cuestión de horas y que, al cabo de unos días, ya estaba en condiciones de derrotar a los humanos.

La Roja chilena estuvo varias veces adentro, pero finalmente quedó afuera. Una pena, pero como se sabe, las penas del fútbol se pasan con más fútbol. Ya vendrá el Mundial y habrá que apoyar a los que sí quedaron adentro.

Cuando uno sueña es porque elabora aquello que quiere conseguir de una manera idílica y a partir de allí se las ingenia para ver la forma en que transforma aquello en realidad.

Hace diez años, como en esta época, escribí un post comentando que debía dos libros. Uno era sobre cómo escribir en Internet y otro sobre la historia de cómo llegó Internet a Chile.