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Escribir para la web: más y nuevos formatos

Desde que me puse a explorar en nuevos formatos de redacción para espacios digitales, ha sido interesante notar cómo la aparición de nuevos elementos de trabajo ha aumentado la capacidad de los redactores para sacarles provecho para contar historias.

En esta ocasión, van tres ejemplos que vale la pena estar mirando.

Ensayo y error

El primero, es investigación (o ensayo y error, si se quiere) en estado puro. Viene del diario The Washington Post, que abre la puerta a nuevas formas de contar historias. Todos formatos cortos, con diferentes expresiones que van desde audio y poemas, hasta comics, incluyendo un juego.

La imagen muestra una de las historias, que muestra un cómic acerca de una cita a ciegas.
Una de las historias es un cómic acerca de una cita a ciegas.

Lo interesante tiene que ver con que, en cada caso, se logra contar muy bien una historia que se lee de inicio a fin y, quien la cuenta, consigue su objetivo: comunicar y llegar al usuario. Además de dar la sensación de que debe haber otras historias parecidas en el mismo medio, que sería bueno conocer, fomentando la relación más permanente.

Múltiples formatos

El segundo ejemplo viene del diario The New York Times, que se hace cargo de algo que ha venido contando hace ya mas de un año, que es la forma en que fue afectada la elección presidencial en Estados Unidos, a través de la redes sociales y la manipulación que se hizo de ellas desde rusia (aún falta descubrir partes de la trama).

Como es tanto lo que hay que contar, la historia usa herramientas especiales. Una línea de tiempo, un “glosario de caras” que permite saber quién es quién, y formatos abreviados para entender todos los hilos que se cruzan en la historia.

La imagen muestra una línea de tiempo que permite seguir lo que está ocurriendo en las diferentes partes de la trama relacionada con la interferencia en las elecciones de EE.UU.
Una línea de tiempo permite seguir lo que está ocurriendo en las diferentes partes de la trama relacionada con la interferencia en las elecciones de EE.UU.

La posibilidad de usar múltiples formas de narrar, da cuenta de lo interesante que debe ser el administrador de contenidos (CMS, por la sigla en inglés) que hay tras esa publicación. Lo habitual es que los periodistas y diseñadores cuenten con pocas herramientas automatizadas, por lo que cada vez que quieren hacer algo distinto, hay límites que lo impiden. No está mal recordar (y tratar de escapar) este dogma de los entornos digitales: haces aquello que tu CMS permite.

Abro hilo

El ejemplo final tiene que ver con un reportaje publicado hace unos días en El Periódico de España. El periodista Juan Fernández usa el concepto de los hilos de Twitter, para explicar qué son y para qué se usan, explicando de paso qué es la “twitteratura”.

Publicado como tal en la red social y en el diario impreso, muestra las ventajas de esta forma de trabajo que ayuda a una interacción rápida, multimedial y con feedback inmediato con el usuario.

Un consejo que viene en el reportaje y que se puede usar en cualquier medio: siempre escribir entendiendo la plataforma y adaptando los contenidos a lo que se puede hacer en ella.

La imagen muestra el reportaje de El Periódico acerca de la twitteratura, puede ser leído impreso o seguido como hilo en Twitter.
El reportaje de El Periódico acerca de la twitteratura, puede ser leído impreso o seguido como hilo en Twitter.

Un ejercicio de memoria a propósito de nuestro 11

Quiero hablar de algo diferente de lo habitual en este blog por esta semana, a propósito de la fecha.

En marzo del ’80 entré a estudiar Periodismo en la PUC, en Santiago. En junio, tras vivir los primeros meses en una escuela que intentaba guiarnos por el camino de ser comunicadores, nos estremeció una noticia terrible. Uno de nuestros compañeros de los años superiores, había fallecido. José Eduardo Jara, era su nombre.

Creo haberlo visto una vez, no lo conocía. Su muerte, no obstante, abrió ante nosotros la realidad que en esa escuela y en la propia universidad no se trataba. Lo habían torturado y la causa de muerte fue un paro cardiaco producido debido a los golpes recibidos. Pero, lo que nos dijeron entonces, era otra historia. No había nada claro, no se sabía mucho y era mejor no preguntar.

Hoy, 11 de septiembre de 2018, en la entrada de la Facultad de Comunicaciones de la UC y gracias a un trabajo apoyado por la FEUC, se instaló una placa en su recuerdo y en el de otros ex compañeros de estudios, víctimas de la dictadura.

La placa que recuerda a José Eduardo Jara en Periodismo UC.
La placa que recuerda a José Eduardo Jara en Periodismo UC.

Es bueno que haya memoria, que recordemos, que volvamos y entendamos lo que pasó, por qué pasó, cuándo, dónde y quienes participaron. Saber quiénes reaccionaron bien, mal, indolentemente. Porque siempre hay que buscar la forma de aprender de lo vivido. La memoria hace bien.

Por eso, creo que también es bueno replicar acá la Carta Abierta que entonces firmaron tres alumnos y un profesor (nuestro maestro de fotografía), en recuerdo de José Eduardo Jara. Dice:

Carta abierta a José Eduardo Jara

Ciertamente no podríamos decir, Eduardo, que eras el mejor alumno de la Escuela… pero sí el con mayor ilusión y el de mayor esfuerzo. Y casi nos acostumbramos, Eduardo, a verte de repente en esa dulzura que pocas miradas pueden transmitir. Llegabas a la escuela sembrando pan entre quienes te rodeábamos. Y luego de ibas con apenas unos pesos y un pan en el bolsillo para visitar Villarrica en lo álgido de tu triste enfermedad. Con un apretón de manos te sabíamos de nuevo cerca. Hoy no podemos conformarnos. Tu viaje es demasiado trágico, tu partida demasiado injusta. El dolor que hoy nos une a tus profesores y compañeros es tu propio dolor que ahora es nuestro, amigo de la mirada tan dulce.

Encerando, haciendo pequeñas clases, fotografíando, mantuviste a tu mujer y a tu hijo con la ilusión de un título que te alejaría de los vidrios y cera. Y nos duele a los que te quisimos, Eduardo, que te traten de “mujeriego” ya sabemos que le duele a tu esposa y algún día le dolerá a tu hijo. Y tú que vivías y estudiabas para ellos. Nos duele que digan que siempre llegabas tarde. ¿Cómo no hacerlo cuando se anda a pie y no quedan todos los vidrios limpios? A tu muerte llegaste tan temprano. Nos duele que se te trate de extremista porque jamás hubo en tu boca palabras de odio. No fue fácil tu vida, Eduardo; y a un semestre de terminar, un monstruoso equívoco, uno más de la violencia, la segó para siempre.

Tu muerte, Eduardo, que no sea en vano, que nos aclare la conciencia, que el mensaje escrito con ella sea el editorial más profundo que nos despierte a la paz. Porque no puede ser, porque el silencio y la palabra que se quiebra nos invita este oscuro amanecer de invierno a gritar por la vida, simplemente por la vida, la misma que te quitaron.

Es tan profunda la huella que deja tu herida porque pareciera que tu bondad causó menosprecio; y tus gritos, golpes. Y una vez más los hombres nos equivocamos. Para Eduardo no habrá vengadores porque tu vida no se paga con la de nadie.

Andrea Vial

Cecilia Serrano

Juan Domingo Marinello

Liliana Martínez  

La instalación fue destacada además por la publicación de la Facultad de Comunicaciones, a través de su red social:

Anoche, alumnos de @fcomuc y @feuc, inauguraron una placa que recuerda a Diana Arón, Carmen Bueno y José Jara, todos víctimas de la dictadura y exalumnos de esta Facultad. Sala COM 104, frente al patio de Comunicaciones. pic.twitter.com/3iJtaAjYKA

— Comunicaciones (@fcomuc) September 11, 2018

Finalmente, más información de esta historia se puede ver en Memoria Viva, Wikipedia y el Colectivo Memoria UC.

100 Elementos: mi nuevo libro

Para los que no lo sabían, el pasado jueves 4 de octubre y con el apoyo del grupo IxDA Santiago, realizamos el lanzamiento de mi nuevo libro, del que algo había adelantado.

Su nombre es “100 elementos que debe tener un sitio web” y se trata de un trabajo que hice en los últimos tres años para crear una guía de aquellos objetos, aplicaciones y contenidos que considero que son los mínimos que deben ser incluidos en un espacio digital que funcione, es decir, que cumpla los objetivos para los que fue creado.

Imagen de la tapa del libro 100 elementos que debe tener un sitio web.
La tapa del libro 100 elementos que debe tener un sitio web.

La presentación fue realizada en un ambiente muy entretenido, junto a amigos antiguos y nuevos, y permitió mostrar el sitio web y la presencia en redes sociales (Twitter y Facebook), que ayudan a difundir el trabajo que estamos haciendo. Asimismo, comenté que a diferencia de mi libro anterior, 100 Elementos se puede comprar en papel a través de Amazon en versión Kindle y papel, con impresión a pedido. Para qué les cuento todo lo que he aprendido acerca de cómo publicar libros 🙂

¿Qué sigue? Como conté en el lanzamiento del libro, mi interés es seguir escribiendo. Tengo previta la versión actualizada de “Tienes 5 Segundos” para el próximo año (cumple 10) y cerrar y publicar la investigación que hice sobre cómo llegó Internet a Chile. Así que, trabajo hay.

Si leen el libro, por favor, cuéntenme. Quiero ver qué les pareció.

Cómo escribir para la web en tiempos en que no te leen

Hay que ser francos: estamos en un tiempo en que la lectura es breve. Hay que pelear por la atención del usuario. Por lo que capturar su tiempo es clave.

Sin embargo, he leído dos largos textos de The New York Times y gastado más de media hora en participar de lo que me ofrecen.

¿Seré yo? O, ¿será que lograron interesarme?

Interactivo y personal

En el artículo sobre los efectos del cambio climático, el artículo pide al lector entregar un par de datos personales antes de comenzar. Se titula algo así como ¿Cuánto más cálida es tu ciudad natal desde el tiempo en que naciste? y te pide ingresar la ciudad y el año de nacimiento. Tras hacer scroll, muestra cuántos días con más de 32 grados había entonces en tu ciudad; luego, avanza para mostrar cuántos hay ahora y, con un avance más, cuántos habrá más adelante (en mi caso, cuando cumpla 80 años).

Todo eso, ilustrado bellamente:

El gráfico muestra la situación de Santiago, con el año de mi nacimiento.
El gráfico muestra la situación de Santiago, con el año de mi nacimiento.

Más abajo, en la misma crónica, usa el dato de mi ciudad para entregar información personalizada a la localidad y sigue abundando en detalles referidos a la selección realizada. Es una crónica hecha a mi medida, combinada con datos generales.

Guiños al detalle

La otra crónica interesante y que leí más allá de lo que esperaba, fue una en la que varios autores explicaban por qué les gustaba un detalle de una obra en particular: una banda de sonido, escultura o un video, por citar algunos. ¿Por qué amo …? (los puntos suspensivos se rellenan con una imagen).

En la zona superior, se puede elegir la crónica que se quiera leer, entre los diferentes tipos de obras destacadas.
En la zona superior, se puede elegir la crónica que se quiera leer, entre los diferentes tipos de obras destacadas.

La gracia de este texto, está en lo que comienza en el título. Hay una relación muy directa entre la cantidad de texto y las imágenes, que se ofrecen como fotos, gif animados, pequeños videos con o sin audio y otros elementos gráficos que hacen guiños al espectador e impiden que se aburra o escape. No hay monotonía en el relato, sino que por el contrario, hay una permanente sorpresa, haciendo que uno vaya buscando la forma en que quien escribe va dirigiendo el relato hacia partes de la obra, hacia detalles cuya visión es apoyada por una imagen.

En la interacción está la clave

Qué simple forma de contar una historia, pero a la vez, qué compleja la producción que eso significa.

Probablemente, en la primera como en la segunda historia, lo que conquista al lector es que lo transforma en el operador de la historia. La persona que lee tiene que activar el relato y no sólo leer. Se consigue algo parecido a esos antiguos libros de cuentos, en que al abrir las páginas, se creaban dioramas que daban una sensación de introducción en la historia, que se desenvolvía frente a nuestros ojos, generando sorpresa e interés en el relato.

Por lo mismo, la clave está en la interacción que propone y en la forma simple de llevarla a cabo. No se trata de elementos complejos de activar para el usuario, lo que ayuda a que no haya barreras de uso y que conquisten el espacio y permitan que se mantenga la atención mucho más allá de lo que se espera.

Y que incluso terminen recomendando a otros pasar por la experiencia y relatando lo bien que lo pasaron al hacerlo (como yo ahora con ustedes). ¿A qué más podría aspirar un buen contador de historias?

¿Cómo se mueven los usuarios en el sitio web?

En las dos semanas anteriores he estado escribiendo acerca de los temas en los que me ha tocado trabajar en las últimas semanas, vale decir, cómo conseguir que los usuarios puedan sacar mas provecho del contenido que se ofrece, a través de la entrega de contenidos que sean lo más cercano a lo que está viendo. Esto se logra primero mediante la generación de un espacio fácil de usar y luego, con la oferta de actividades a partir de lo que se está mirando.

Lo que sigue, por lo tanto, es comenzar a generar el contenido, plantearse estrategias en relación con lo que se espera que hagan los usuarios, medir los resultados y esperar que todo resulte como uno se lo plantea. En el siguiente gráfico, tomado de Google Analytics, se puede ver cómo fluyen los visitantes dentro de un sitio (en este caso en el sitio de mi primer libro) para entender si el comportamiento es el esperado.

El flujo de las visitas muestra cómo van pasando entre páginas y ayuda a comprobar si ocurre lo que uno espera.
El flujo de las visitas muestra cómo van pasando entre páginas y ayuda a comprobar si ocurre lo que uno espera.

En el caso de este diagrama, lo que es espera es que un usuario que llegue a la portada, acceda a la sección “Libro” y dentro de ella le haga click al enlace de descarga del libro (gratuito, por cierto). Los números a la vista indican que la conversión está un poco más arriba del 10% de las visitas (1.3K terminan en 176 descargas). Para tener una comparación, la tasa de conversión en comercio electronico en Chile, alcanza al orden del 2%.

Hace muchos años que no voy de pesca, pero creo que es lo más parecido a ese deporte/pasatiempo. Ir a un lugar, ofrecer una recompensa, ver si hay interesados y capturarlos. Si ocurre como uno espera, se devuelve el ejemplar al río y se vuelve a intentar. Lo interesante es cuando eso no ocurre, ya que allí hay que ponerse a trabajar y mejorar en todo, desde la técnica hasta la hora en que se intenta.

Sólo queda seguir el ciclo del software, es decir, crear-probar-mejorar hasta llegar al mejor resultado posible. Aunque suene complejo, con el contenido se debe hacer lo mismo.

Los enlaces relacionados como guía para extender la experiencia de usuario

Terminé el post anterior anotando que para que la experiencia de informarse sea completa, hay que avanzar más allá de que una historia nos dé a conocer ¿qué pasó? y ¿quiénes participaron?

Por lo mismo, aparece como un elemento importante para la experiencia de informarse, la capacidad que ofrezca la interfaz en la que se muestre el contenido a fin de integrar en el mismo espacio algunos elementos que permitan responder a más preguntas y ofrecer un apoyo que ayude a entender la relevancia de lo que se lee.

Entonces, el desafío es cómo hacer todo esto en el espacio limitado de la información, las imágenes, la publicidad y otros elementos que hacen de la distracción, una de las partes fuertes de la experiencia. ¿Es posible guiar al usuario en el camino de la información?

La respuesta que entrega la Arquitectura de Información (desde Richard S. Wurman en adelante) es que sí, efectivamente se puede hacer. Hay que crear mapas de la información para que quienes vengan después, puedan guiarse y avanzar por los nuevos espacios que se va abriendo con la oferta de los nuevos contenidos. Asimismo, siguiendo los conceptos de la experiencia de usuario, se debe avanzar en la capacidad de entender las necesidades de los usuarios y crear acciones que ayuden en esa tarea.

Entonces, basado en lo que se plantea desde la teoría, la tarea que sigue es cómo encontrar la forma de ofrecer a los visitantes de los contenidos, los elementos necesarios para que continúen navegando una vez que hayan revisado lo que se les ofrece en la página que miran. Si pensamos en el recorrido que nace de una noticia actualmente, la oferta habitual es “más de lo mismo”. Es decir, mostrarles más elementos de la misma sección asumiendo que la persona que ve un dato está interesada en la “familia” del dato, más que en el contenido del mismo.

La semana pasada anotaba que las preguntas que nacen tras ver alguna información tienen que ver con temas tales como ¿por qué pasó esto?, ¿qué puede pasar ahora?, ¿tengo algo que hacer o decir al respecto? y ¿quiero saber qué dijo alguien al respecto? Es decir, profundizar y ganar en contexto.

Yendo al ejemplo más básico, si la noticia es el resultado de un partido de fútbol, lo que me interesa saber luego de entender los pormenores, es ver la Tabla de Posiciones, saber con quién juega el equipo en la semana que sigue, cómo están los lesionados o suspendidos. En algún momento llamé a esto el “click trigger“, definido como la habilidad que tiene un sitio web para ofrecerle enlaces en cada página al visitante, a partir de los cuales pueda participar de manera más concreta en los contenidos del sitio web.

Probablemente quien lo está haciendo mejor en este aspecto hoy, es la Wikipedia. ¿Ya vieron su forma de mostrar nuevos contenidos al expendir los enlaces en a navegación de escritorio? Creo que hay que seguir explorando ese camino.

La imagen de Wikipedia muestra la manera en que se expande el contenido de un enlace, dando razones al usuario para visitar la página y el contenido que ofrece.
La imagen de Wikipedia muestra la manera en que se expande el contenido de un enlace, dando razones al usuario para visitar la página y el contenido que ofrece.

Los cambios que esperamos en las pantallas que muestran noticias

The New York Times está llevando adelante un rediseño que forma parte de su trabajo por ofrecer una mejor forma de contar lo que está pasando en todo el mundo.

Antes hemos hablado de este tema y lo que vemos ahora forma parte de lo que hace para potenciar las características que le han permitido aumentar el número de sus suscriptores a un nivel tal, que esos ingresos ya han superado a los que recibe por publicidad, que es su fuente original de ingresos.

El diario ha ido comunicando estos cambios a sus suscriptores, quienes además, ya pueden verlos al ingresar al diario mediante un enlace especial. Los sustenta en tres características:

  • Experiencia similar, que se explica en que sin importar el dispositivo que se use, la interfaz funciona de la misma manera aunque se muestre de forma diferente. Para ello usan el concepto de “seamless experience” que de acuerdo a lo que plantea NNGroup, es lo que se debe conseguir cuando se trabaja en múltiples canales (lo que se conoce como omnicanalidad).
  • Facilidad de uso, que se refiere a que los editores tendrán más capacidades de agrupar temas similares, para ayudar a entregar contexto en tópicos que sean relevantes para cada persona.
  • Ayuda para tus intereses: recomendaciones, cada vez mejores de acuerdo a los intereses de quien visita el diario.

La diferencia en la diagramación del medio se pueden ver en las imágenes que se muestran en este post, los que se caracterizan, visualmente hablando, por contar con mayor espacio para las noticias (ocupando toda la pantalla disponible); más zonas vacías que generan descanso y resaltan la relevancia de ciertos contenidos y por último, mayor despliegue de elementos de apoyo al contenido que se revisa.

Esta es la portada del diario antes del cambio.
Esta es la portada del diario antes del cambio.
Así queda la portada luego del cambio.
Así queda la portada luego del cambio.

Lo que falta

Aunque lo que se está mostrando es un avance muy interesante y esperado, queda la sensación de que es la primera parte de los cambio que se deben hacer a la experiencia de informarse.

Sigo creyendo que para que ésta sea completa, más allá de que nos cuenten una historia que se refiera a ¿qué pasó? y ¿quiénes participaron?, hay espacios para hacer más y responder a más preguntas. Por citar algunas, ¿por qué pasó esto?, ¿qué puede pasar ahora?, ¿tengo algo que hacer o decir al respecto? y ¿quiero saber qué dijo alguien al respecto?

Creo que las respuestas a estas preguntas comenzarán a ser secciones de las interfaces de noticias en los próximos tiempos.

¿De qué tamaño es África?

Desde la semana pasada el servicio de Google Maps dejó de representar la Tierra como un plano (o planisferio) y comenzó a mostrarla como lo que es: un cuerpo esférico dando vueltas por el espacio.

Lo interesante de esto, es que finalmente comienzan a quedar claro algunos asuntos que de otra manera pueden ser sujetos de alguna duda. Como por ejemplo, que la tierra no es plana. El real tamaño de los diferentes territorios. La ubicación de los continentes. Lo ancho que es el Oceáno Pacífico, tanto que incluso se puede ver que hay partes en que ocupa más de la mitad del ancho del globo. Que bajo la línea del Ecuador y con la excepción de Australia, parte de África y Sudamerica, casi sólo hay agua.

Pero, probablemente, lo más interesante de este cambio, es que por fin África se ve grande. Es decir, se ve del tamaño que tiene. Por ejemplo si la comparamos con Sudamérica (17,84 millones de km2) o Norteamérica (que incluye a Canada, EE.UU. y México y suma 24,72 km2), África tiene 30, 37 millones de km2.

Sin embargo, en el mapa anterior, se veía más chico. Incluso Groenlandia se veía grande, en comparación. Y esa isla es grande (2,1 millones de km2), pero nunca tanto.

Los ejemplos gráficos, se ven a continuación:

la imagen muestra la versión de planisferio de Google Maps, con los tamaños distorsionados.
La versión de planisferio de Google Maps, con los tamaños distorsionados. Abajo, la versión actual.
La imagen muestra la versión actual de Google Maps: el mundo como un globo.
La versión actual de Google Maps: el mundo tal como es.

El mapa con el mundo plano fue un invento relevante en su momento. Lo hizo en 1569 el alemán Gerardus Mercator y sirvió para que los navegantes surcaran el mar con la seguridad de saber a dónde llegarían.

No importaba tanto el tamaño, sí la ubicación y eso llevó a que en nuestra mente quedara grabajo el tamaño de algunas partes del mapa: el norte, es decir, la parte de arriba del mapa siempre es enorme; el sur, lo contrario.

Por eso es útil leer este artículo, donde se explica el feonómeno y se muestra el verdadero tamaño de Groenlandia y, también, mirar este sitio, donde se invita a jugar con un mapa y ver los tamaños reales de los territorios.

Una reflexión final: conviene revisar lo que creemos desde siempre; más de una sorpresa aparece al revisar lo que creemos sólido y establecido.

PD1: Como se ve, me gustan los mapas.

PD2: Todo lo anterior tiene que ver con el efecto que tiene el cambio de la interfaz de un software.

Cómo te cambia lo que aprendes

Este post tiene que ver con algo que leí hace un rato, pero que vuelvo a revisar cada cierto tiempo. Se trata de las reflexiones que hizo la periodista española María Ramírez, a la que sigo en Twitter y que ha hecho cosas muy entretenidas (como Politibot), una vez que terminó un año de estudios en Harvard en junio pasado.

Llegó con una beca de la Fundación Nieman y tras permanecer un año, siguió con su carrera y actividades. Pero al partir, tras estudiar herramientas que ayudan a recobrar la confianza en los medios, dejó también en Medium un listado de cosas que aprendió.

Son 43 cosas. Algunas interesantes, como que China tiene una sola zona horaria (pese a su tamaño) y que no hay que tratar de imitar a The New York Times. Pero lo que me cautivó, es ver puesto como consejo lo relevante que es la interacción con otras personas, otros conocimientos y la posibilidad de simplemente seguir aprendiendo a partir de escuchar a los demás.

Aprender siempre

Sin querer, la lista me llevó a recordar mi propia experiencia queriendo ser un becado para un postgrado fuera de Chile. Lo intenté en Navarra en el 84 pero no quedé. Luego, tuve que trabajar, pagar la Universidad, me casé y llegaron mis lindos hijos y, todo eso quedó fuera del alcance. Han pasado un par de años, ¿no? Ya el año que viene mis hijos salen de la U y volveré a estudiar (eso espero).

Porque como dice el último consejo de María al terminar su año en Harvard, si quieres tener éxito en tu carrera, sigue aprendiendo. Tomando las palabras de un profesor, anota: “Pregúntate, cada cierto tiempo, qué estoy aprendiendo, de quién estoy aprendiendo y cuánto estoy aprendiendo. Si la respuesta es ‘no mucho’, entonces muévete de alli“.

En breve partiré como profesor con un nuevo curso en la U, cambiando lo que he estado haciendo en los últimos seis años. De nuevo sigo aprendiendo, para seguir enseñando y buscando nuevas preguntas. Eso es lo que hace entretenida la vida.

El efecto de tener menos diarios

Leí un tweet hoy que conecté de inmediato con un paper al que llegué hace algún tiempo y en el que he estado pensando luego de ver los cierres de medios de comunicación en Chile de los últimos meses.

Primero, el paper, que permite dar contexto. Se trata de un trabajo publicado en el año 2011 que analizó el efecto en las elecciones del cierre del “The Cincinnati Post” en el año 2007, un diario de carácter local que cubría el sur de Ohio y norte de Kentucky, en torno a la ciudad de Cincinnati y cuyo origen databa de 1890.

Los autores elaboran una serie de mediciones con el objetivo de evaluar el efecto del cierre en los procesos democráticos, tales como la participación de votantes, aparición de candidatos, gasto en publicidad y mantención en el cargo de quienes van a la reelección. Sus resultados son claros y aunque, como siempre en este tipo de investigaciones generan prevenciones para no tomar los resultados como algo exacto, indican que:

El Cincinnati Post era un periódico relativamente pequeño, con una circulación de solo 27,000 cuando cerró. Sin embargo, su ausencia parece haber hecho que las elecciones locales fueran menos competitivas en varias dimensiones: ventaja de los incumbentes, participación de votantes, gastos de campaña y el número de candidatos para el cargo. El efecto sobre la participación electoral persistió durante varios años después de que el periódico cerrara.

Usando diversas métricas, ambos investigadores evalúan cada aspecto y ven el efecto que tiene la desaparición del medio en el acceso que tienen los ciudadanos a la información que antes estaba disponible en sus páginas y que, aunque no la vieran directamente allí, sí la podían acceder a través de las reproducciones que se ofrecían en redes sociales de dichos contenidos.

Asimismo, destacan como un hallazgo el hecho de que el logotipo de Scripps, la compañía editora del diario era un faro (ver imagen), con un lema que indica “Dale luz y la gente encontrará su camino”.

La imagen muestra el logotipo de la compañía Scripps
El faro en el logotipo de Scripps, junto al lema: Dale luz y la gente encontrará su camino.

Justo lo opuesto pareció ocurrir con el cierre.

Debió ser portada

Como comentaba al comienzo, este paper lo conecté con un tweet que destaca la editorial de un medio dedicado a las finanzas, revelando que hubo un tema que no fue portada, pero debería serlo: se refería a la “lapidaria estadística” generada por el ICE que demuestra que “dos tercios de los trabajadores en Chile ganan, aproximadamente, dos sueldos mínimos o menos”.

Mi preocupación es que cada vez hay menos medios, lo que (como en el caso analizado más arriba) produce el efecto de que menos temas lleguen a las portadas. Hay menos miradas a la sociedad y menos puntos de vista interesantes, que aborden la realidad con ópticas diferentes a las tradicionales y, en muchos casos por efecto de la competencia y la necesidad de llegar primero o con coberturas más efectistas, todos hablan de lo mismo de la misma manera.

Incluso, como opina la profesora Esther Vargas, en un post publicado en el sitio del Programa de Ética Periodística de FNPI, el viral va ganando espacio y transformándose en el vehículo de información con el que cuenta la audiencia, en especial los jóvenes. Desde su punto de vista, “lo que menos necesita el periodismo hoy es a estos falsos mediáticos que con el traje de periodista transgreden formas, buenas prácticas y hacen de la noticia un espectáculo chirriante que se acerca más al ‘talk show’ que al periodismo responsable”.

Como he planteado antes aquí, los medios están en un cruce de caminos complejo que debe ser abordado con bastante pasión, considerando que lo que se juega no es sólo una empresa, sino formas diversas de entender la sociedad, cuya desaparición tiene efectos que van más allá de lo lamentable que es que un grupo de personas pierda su trabajo. Con la evidencia a la vista, incluso de puede hablar de que hay una forma de vida social en juego.