¿Cómo se aplica la inteligencia artificial al periodismo?

Estoy siguiendo este tema con mucho interés porque creo que aquí hay un área de desarrollo real y efectiva para quienes desde el periodismo tienen interés en temas como análisis de datos, automatización de tareas y otras actividades en los que la tecnología puede hacer un aporte.

Como soy un firme creyente de que quienes estudiaron Periodismo pueden desarrollar software y resolver problemas relativos a esta área de las comunicaciones, siento que en las herramientas y métodos de la Inteligencia Artificial (IA) se van a encontrar a gusto.

Dicho eso, debo manifestar mi alegría por ver que cada vez aparecen más recursos del tema en español y que en varios países del nuestra región ya se está trabajando y hay amplio interés en estos conceptos. Antes había destacado lo que se ha hecho en inglés, así que me parece muy bueno, poder destacar dos en nuestro idioma.

El primero es este conjunto de cuatro videos con charlas de creadores de contenidos de España, quienes narran sus proyectos en IA. José Carlos Sánchez, responsable de Inteligencia en Prodigioso Volcán, quien introduce las tecnologías que hay detrás de este concepto. Luego, Borja Andrino, analista de datos de El País, muestra proyectos en los que han utilizado diferentes herramientas y, finalmente, Nelly Luna, editora general y fundadora de Ojo Público de Perú, cuenta el caso de Funes, algortimo contra la corrupción en la contratación de obra pública en su país. Por último, Patricia Ventura, experta en inteligencia artificial y ética periodística y David Torres, director de Hiberus Media Labs, hablan de ética y periodismo.

Y antes de que vayan a verlos, aprovecho de quedarme con una frase de José Carlos Sánchez, quien dice: «queremos pensar en el periodista aumentado, no en el periodista sustituido».

El segundo viene de la misma empresa de José Carlos, que dio a conocer la guía «Inteligencia artificial para periodistas» que busca aclarar algunos de los conceptos básicos sobre la tecnología y su aplicación a periodistas y cualquier otra persona con curiosidad por el tema e interés en incorporarla a su trabajo diario. Incluye referencia, historia, ejemplos, recursos, es decir, todo lo necesario para comenzar.

Una página de la Guía IA para Periodistas.

Redes sociales: así vamos

Siempre es interesante conocer los números actualizados de la actividad que hacen las personas en redes sociales en nuestros países de acá abajo (el sur del sur) en Latinoamérica. Y qué mejor que escucharlo de quienes están habitualmente midiendo el comportamiento de estas audiencias, como es Comscore, una empresa dedicada al tema.

Por ello que me gustó asistir a la charla que dictó Fernando Vega, Social Manager para América Latina de la empresa y que hizo un recorrido por lo que está pasando. Esta empresa que en 2019 ya había adquirido a Certifica, una empresa chilena de medición de audiencias en sitios web, y que a fines de 2021 compró Shareablee ya tiene a su haber las herramientas más completas para acceder a esa información.

¿Qué presentó? Que las redes sociales son los espacios de comunicación con mayor alcance (82,5% de la población); que hay un aumento sostenido del uso de esas plataformas (de 40 a 100 publicaciones anuales) y que Instagram aparece como el espacio con mayor audiencia, duplicando a Facebook en Argentina, Brasil y Chile. Lo otro interesante es el rol de los influencers, cuyas publicaciones representaron el 8.7% del total en América Latina pero son responsables del 49% de todas las interacciones en la región.

La imagen muestra un gráfico con datos de la interacción en redes sociales para cada país según Comscore.
Datos de la interacción en redes sociales para cada país según Comscore.

Recomiendo pedir su presentación (hay que dejar los datos a cambio) porque entrega una serie de recomendaciones para el uso de las diferentes plataformas de redes, que hay que tener en cuenta.

Una luz de esperanza sobre el futuro de las noticias y de quienes las consumen

Esta semana fue presentado el informe final del trabajo realizado por el profesor Arturo Arriagada de la UAI acerca del consumo de noticias por parte de adolescentes chilenos. Con el título de «Flujos de curatoría informativa en adolescentes«, su objetivo fue investigar lo que conoce como «flujos de curatoria» que se define como aquellos «procesos de producción, selección, filtro, relevancia y enmarcamiento de contenidos» realizados por diferentes grupos que van desde medios y redes sociales hasta familia y amigos de las personas estudiadas.

En un trabajo realizado mediante entrevistas y conversaciones en las que participaron 2.684 estudiantes de 1° a 3° medio (pertenecientes a 29 establecimientos de todas las dependencias del Gran Santiago y la conurbación Valparaíso – Viña del Mar), se logra tener una mirada completa sobre cómo consumen las noticias y qué hacen con ellas.

Entre los hallazgos se encuentran temas desalentadores desde la perspectiva de los medios, ya que los encuestados declaran un bajo uso de los medios como fuente de información, lo que se refleja en este gráfico:

La imagen muestra un gráfico que compara el grado de confianza en diferentes canales para recibir información. Muestra que los medios tradicionales son los menos usados por los adolescentes para informarse.
Los medios tradicionales son los menos usados por los adolescentes para informarse.

Sin embargo, la buena noticia viene más adelante ya que declaran que las noticias que vienen de los medios son las que les merecen la mayor confianza: «La confianza en las noticias de medios tradicionales (radios, revistas y diarios) tiende a ser más alta que en las plataformas digitales, pero el consumo de las primeras tiende a ser más bajo que en éstas últimas. La excepción es la televisión que, pese a no ser la fuente preferida de noticias, sigue siendo importante en frecuencia de consumo y en confianza».

Pese a ello, declaran que el escepticismo es su forma de enfrentarse a toda información que reciben, sin importar el medio: «se evidencia una actitud crítica sistemática hacia los contenidos noticiosos que se extiende tanto a medios tradicionales como a sus redes sociales. Esta actitud se traduce en un comportamiento de triangulación de fuentes ampliamente descrito por los participantes de los grupos focales».

De allí que como conclusión del trabajo, el investigador se ofrezca lo siguiente: «los resultados cualitativos y cuantitativos muestran desconfianza de los escolares hacia casi todos los actores y medios. Por eso creen necesaria la triangulación, pero esta práctica puede ser agotadora si se debe estar realizando de forma constante – quizás por lo mismo, las y los jóvenes declaran que les faltan recursos y formación para hacerlo. En suma, estos resultados señalan posibles vías de intervención en cuanto a la alfabetización digital y mediática de las y los jóvenes en Chile».

El fact-checking funciona para las personas, no para los medios

Un interesante estudio acerca de la práctica del fact-cheking y sus efectos fue presentado esta semana por sus autores, Ingrid Bachmann y Sebastián Valenzuela de la Facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica, permitiendo entender mucho mejor qué se puede esperar de esta interesante práctica.

Lo primero es decir que el fact-cheking o chequeo de hechos y datos, y que en este trabajo se quería ver qué efecto causaba su realización. ¿Aminoraba la desinformación? ¿Aumentaba la confianza en los medios? Los investigadores hicieron dos experimentos por cuestionario a población adulta en Chile para examinar la efectividad de la verificación y la corrección de (des)información, además del impacto del fact-checking en las actitudes de los usuarios de noticias en actitudes y comportamientos sobre el quehacer periodístico.

Ingrid Bachmann y Sebastián Valenzuela aparecen durante la presentación del estudio.
Ingrid Bachmann y Sebastián Valenzuela aparecen durante la presentación del estudio.

Comentan en el sitio web sobre el trabajo que un primer estudio examinó el impacto de ‘fact-checks’ en el contexto de la pandemia del COVID-19. Los resultados confirman que el ‘fact-checking’ funciona, ya que aumenta significativamente la precisión de las creencias de las personas. Sin embargo, ninguno de los fact-checks tuvo un efecto directo en las percepciones de confianza de los medios de comunicación.

Un segundo estudio examinó el impacto de ‘fact-checks’ en el contexto de la las elecciones presidenciales chilenas. Los resultados vuelven a confirmar la efectividad del ‘fact-checking’, que cumple su objetivo de reducir la desinformación. El efecto de este tipo de verificaciones es más fuerte para los fact-checks consistentes con las creencias propias, esto es, a favor del propio candidato y en contra de su oponente. También hay evidencia de la exposición a fact-checking tiene un impacto negativo moderado en la confianza en los medios, y puede alterar la percepción de medios hostiles en las personas.

Todo sobre este trabajo se puede ver en el sitio web preparado para su difusión: Efecto Fact Check

Los bots proliferan en las elecciones (y no se van a ir)

La utilización de las redes sociales ha traído un importante aporte a las investigaciones en comunicaciones gracias a la capacidad de acceder a grandes volúmenes de datos que se producen por estos medios, que luego pueden ser analizados mediante sistemas automatizados.

Es el caso del trabajo presentado hoy por los investigador del Instituto Milenio Fundamentos de los Datos (IMFD), Marcelo Mendoza, Marcelo Santos y Sebastián Valenzuela acerca de la participación de bots (cuentas automatizadas en Twitter) en la campaña presidencial que culmina en las elecciones de este fin de semana.

Ellos acaban de publicar una revisión al comportamiento de las interacciones entre las cuentas de los candidados J. A. Kast y Gabriel Boric a través de un análisis computacional hecho con una herramienta llamada Botcheckcl. Al respecto explican que esta herramienta «usa técnicas de inteligencia artificial para detectar patrones en los perfiles, contenidos y timelines de cuentas de Twitter. Con una precisión del 95% en datos del benchmark, Botcheckcl entrega un puntaje de confianza de la predicción, que varía entre 0 y 1. Confianzas cercanas a 1 indican con alta probabilidad la detección de una cuenta bot. Calibramos el método, para alcanzar una confianza acumulada superior al 95%».

¿Qué hallaron? Lo sintetizan al inicio del artículo publicado a través del sitio web Tercera dosis: «Un análisis computacional a las cuentas bots que siguen a cada candidato en Twitter muestra que la proporción de bots de izquierda que siguen a Kast es mucho menor (4%) que los bots de derecha que siguen a Boric (30%). Estos datos son consistentes con el tipo de campaña planteada desde cada comando, “con tendencia a polarizar la conversación, más que promover la deliberación”, concluyen los autores».

Luego en las conclusiones ofrecen más datos:

  • Se puede inferir que los bots identificados ideológicamente con la derecha evocan emociones significativamente más negativas con su vocabulario comparados con los bots identificados con la izquierda.
  • Aunque hay bots que se presentan como tales, hay otros que ocultan ser un bot, engañan a los usuarios respecto de quiénes son y cuál es su propósito, y tienen por función contaminar las redes sociales con ataques, desinformación u otro tipo de contenido malicioso.
  • Nuestro análisis presenta indicios que refuerzan la hipótesis de comportamiento inauténtico coordinado por parte de la campaña de Kast, con bots que lo siguen y que presentan tintes ideológicos y emocionales afines a su candidatura. En otras palabras, el estudio revela que el uso de lenguaje negativo en el caso de los bots de derecha se correlaciona con el tipo de campaña desplegada por el comando de Kast.

Por lo visto y como seguiremos en varias jornadas políticas en el año que viene, se puede sospechar que los bots serán una presencia permanente y que será muy adecuada la existencia de herramientas que los revelen. Bueno sería, además, que quienes informan y quienes distribuyen material en redes se dieran cuenta si lo que ofrecen viene de alguien que siente y cree lo que dice, o solo están siendo manipulados por algo.

The facebook papers: sabían pero no hicieron nada

Un nuevo escándalo remece a Facebook. Esta vez y usando sus propios documentos, la empresa ha sido acusada de que pese a que sabía acerca de los múltiples problemas que estaba ocasionando su plataforma en diversos países debido a sus propias investigaciones internas, no hizo nada para remediarlos.

La imagen muestra la noticia en The Guardian, con la foto de Frances Haugen hablando en 60 minutes.

La acusación fue hecha formalmente por Frances Haugen, una científica de datos que trabaja en Facebook hasta mayo pasado y que, al ver esta situación, decidió hacer copias de todos los reportes y hacer una presentación formal ante un organismo fiscalizador en Estados Unidos: la Securities Exchange Comission (SEC), que es el regulador de todas las compañías abiertas. Su acusación presentada inicialmente por un estudio de abogados y sin dar su nombre, sostenía que «nuestro cliente anónimo está revelando pruebas originales que demuestran que Facebook … ha violado, durante años pasados y en curso, las leyes de valores de Estados Unidos al hacer tergiversaciones y omisiones materiales en las declaraciones a los inversores y posibles inversores» y las realizadas ante la SEC, testimonios ante el Congreso, declaraciones en línea e historias de los medios de comunicación.

La historia completa fue entregada a través del diario The Wall Street Journal que desarrolló un reportaje en varias entregas y luego, la propia Frances dio a conocer su identidad en una entrevista en el programa 60 Minutos que se transmite a nivel nacional. Entre los temas que la empresa sabía pero ante los que no hizo algo significativo se refiere al uso de la plataforma para fomentar discursos de odio (controla solo el 3-5% del total); no se preocupa de los efectos de la salud mental (en especial en adolescentes que usan Instagram); no tiene control sobre publicaciones que ayudan al tráfico de personas o la promoción de la violencia étnica y, pór último, que se les da un tratamiento especial para celebridades, a las que no se les controla nada de lo que dicen o muestran.

En su presentación explica que «durante años, Facebook ha falseado las métricas principales a los inversores y anunciantes, incluyendo la cantidad de contenido producido en sus plataformas y el crecimiento de los usuarios individuales».

La publicación ha tenido el trato habitual de parte de la empresa, que ha informado que estará lista para responder ante el regulador.

Otra lección de historia desde Londres

Hace casi un mes comentaba un trabajo de la BBC que me había entregado una nueva mirada acerca de la historia de mi país. Ahora quiero volver sobre el tema debido a un interesante reportaje publicado por Vice, que también hace referencia a mi país.

Se trata de «The unfiltered story tour«, que hace una revisión de las piezas existentes en el British Museum de Londres sobre las que existen peticiones formales para que sean devueltas a sus países de origen. Entre ellas se cuenta el Hoa Hakananai’a, un moai que fue sustraído de la isla de Pascua en 1868 por Richard Powell, comandante del navío británico Topaze, quien luego lo regaló a la reina Victoria de Inglaterra.

La imagen muestra el sitio web y una foto del moai Hoa Hakananai'a.
El Hoa Hakananai’a es destacado en la navegación del sitio web.

Sobre este moai hay una extensa campaña organizada por los nativos de Rapa Nui (o la isla de Pascua o Eastern Island) para que les sea devuelta. Lo interesante de la propuesta digital es que mezcla una navegación atractiva, con imágenes precisas y audio para contar la historia de cada pieza.

La imagen muestra la interfaz del sitio web en el que destaca el mai.
La interfaz mezcla muy bien los elementos de la navegación con texto, fotos y sonidos.

En el caso del moai, que revisé con más detalle, la historia es contada en audio en inglés (se ofrece la transcripción) y se entrevista al cineasta Sergio Mata’u Rapu y a Tarita Alarcón Rapu, quien impulsó la campaña siendo gobernadora de la isla, quienes explican los detalles de la estatua, del sentimiento en torno a ella y de las actividades que han hecho para lograr que sea devuelta a la isla.

Un gran historia y una gran presentación que vale la pena revisar.

Las nuevas herramientas del periodismo digital

Hace algunos días hicieron el lanzamiento en YouTube y recién pusieron a disposición para descarga el PDF, el libro «Nuevas Narrativas en Periodismo» producido por el equipo de investigación en periodismo digital de la Universidad Nacional del Comahue, en la Patagonia Argentina.

Los autores presentan el libro vía YouTube.

Se trata de una compilación de producciones de integrantes de este grupo de trabajo que lleva 20 años de trabajo y abarca una mirada muy interesante al quehacer en periodismo digital al otro lado de la cordillera. Debo indicar que de ellos conozco personalmente a Alejandro Rost y Alvaro Liuzzi y he seguido su trabajo por años, siempre con aportes muy interesantes.

En la presentación del libro explican que «se trata de una producción que se enmarca en el convulsionado escenario en el que se desarrolla el periodismo actual, en un contexto de dificultades por hallar modelos de financiamiento sustentables, la creciente precarización laboral en el periodismo, el impacto del aislamiento que impuso la pandemia del Covid-19 y el constante y atractivo desarrollo de los sitios de noticias en la web, las innovaciones en el campo de las narrativas y las herramientas nacidas para contar historias».

Recomiendo revisarlo y quiero aprovechar la oportunidad de comentar el artículo «Experiencias periodísticas nacionales en Twitch y TikTok» que aborda lo más nuevo, que es el uso periodístico de las plataformas Twitch (streaming) y Tik Tok (red social de video), escrito por Ezequiel Apesteguía. En su caso se refiere a lo que se está haciendo en el país en ambas, ya que en el sur no hay exponentes.

Además de dar a conocer interesantes ejemplos, me interesan mucho sus conclusiones (p.128), donde indica que «de los 21 casos analizados en Twitch y TikTok, 11 trabajan con un enfoque multiplataforma (volcado o adaptación de la información), mientras que 10 utilizan alguna forma de producción nativa y en consecuencia aplican una perspectiva crossmedia o transmedia (expansión de la historia) a sus contenidos. El análisis de estos últimos muestra un momento de innovación alrededor de los relatos audiovisuales periodísticos, con ejemplos concretos que exploran nuevos formatos, lenguajes y relaciones con los usuarios que rompen los moldes tradicionales y amplían las posibilidades narrativas del periodismo en internet».

La imagen tiene un collage con algunos de los videos de TikTok del diario La Nación.
Algunos de los videos de TikTok del diario La Nación, destacados en el libro.

Lo que me parece interesante es que descubre que quienes usan esos espacio no llevan esas plataformas hacia los métodos habituales de cobertura medial, sino que adaptan al periodismo a lo que allí se puede hacer: «todos abrazan la cultura del remix: hacen uso de filtros, memes, stickers, emojis, recortes culturales y cualquier otro elemento visual que ayude a capturar la atención de los usuarios. En este sentido, las fronteras entre la ficción y la no ficción se siguen desdibujando».

Muy interesante, deja con ganas de seguir estudiando las nuevas plataformas.

Los pueblos de América antes de 1492

Me sorprendió lo poco que sé de la América antes de la llegada de los españoles. Esa fue mi reflexión final tras revisar el interesante reportaje del sitio web de la BBC titulado «12 de octubre: cómo era realmente América antes de la llegada de Cristóbal Colón«.

Con una revisión geográfica de América, desde el norte hasta el sur, muestra quienes habitaban y qué tenían para ofrecer una descripción interesante que tal como señalan, «al contrario de lo que hicieron creer muchos europeos de la época, el continente estaba muy poblado y acogía sociedades dinámicas cuya sofisticación,en muchos casos, no tenía parangón en Europa» y explica que «En América vivían entre 40 y 60 millones de personas, según estimaciones recientes, las cuales hablaban cerca de 1.200 idiomas distintos».

Yo puedo agregar que esa misma visión es la que recibí en el colegio y, aunque con los años he tratado de mejorarla con lecturas, visitas y revisión de nueva información, cuesta llegar a generar una visión diferente de la inicial, que nos mostraba un territorio sin demasiado valor con personas sin ganas de trabajar ni avanzar. De allí que el desarrollo de los conquistadores primero y los colonos después, fuera lo que permitió desarrollar a nuestros países.

Como he hecho antes con otros temas, recomiendo leer y revisar el artículo que usa muchos elementos gráficos y permite hacerse una idea mucho más rica de lo que hubo antes de ese 1492 que nos cambió a todos.

La imagen muestra uno de los mapas de la BBC que muestra dentro de Sudamérica, el amplio territorio que ocupaba el pueblo mapuche.
Uno de los mapas de la BBC que muestra el territorio que ocupaba el pueblo mapuche.

¿Usan inteligencia artificial los medios en América Latina?

La respuesta corta es no, o siendo amables, poco. Es la respuesta que se obtiene del estudio presentado esta semana por el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (con sede en Costa Rica), International Media Support y The Fix, bajo el título de «Uso de Inteligencia artificial en los medios de comunicación de América Latina«.

Entre las conclusiones más relevantes se anota que «el conocimiento de las herramientas es escaso pero consistente», «todo el mundo sabe más o menos lo que se puede hacer con ellas, pero el uso real de inteligencia artificial en el panorama mediático es casi inexistente» y «muchos medios de comunicación confían en proveedores de la industria para llenar las lagunas en las áreas más urgentes (suscripciones, distribución de contenidos, métricas)».

Haciendo un recorrido por 30 redacciones en los países de la región, se encuentran con algunos éxitos (Globo en Brasil que tiene noticias automatizadas y La Nación en Argentina con un proyecto de análisis de mapas), varios fracasos y muchas aspiraciones.

Por ejemplo se recoge este testimonio desde Chile:

“Podríamos usar automatización para mejorar nuestro SEO (posicionamiento en buscadores) en La Tercera —dice Sebastián Rivas, editor general de audiencias—, pero no lo estamos haciendo. Chile es un país donde hay muchos datos estructurados. Para alguien que sabe, es plug and play. Veo con cierta envidia que hay otros medios que lo están pensando y logrando hacerlo realidad. Por eso digo que nos podría ayudar al posicionamiento en las comunas para ser un player a nivel nacional pero también local, con una inversión baja. Pero no tenemos el know-how para hacerlo realidad”.

El documento termina con un listado de 10 puntos a tener en cuenta para la adopción de estas tecnologías.