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Temas relacionados con la red social Twitter.

¿Por qué estoy viendo esto?

Esta es una idea en proceso. Luego de escribir en un par de ocasiones acerca de cómo las redes sociales deciden qué se muestra a sus suscriptores, llegué a la conclusión de que sería muy interesante obtener acceso a la información que muestre qué tuvo en cuenta el algoritmo para decidir que un contenido aparece en mi pantalla.

Es decir, que cada post tuviera un acceso a los datos y metadatos que motivaron la decisión de por qué eso está a la vista para mi perfil. De hecho, por tratarse del resultado de la acción del sistema de recomendación, esa información ya está definida en cada caso y, por lo tanto, puede dejarse disponible y a disposición de quién se interese en entender la razón por la que llegó a mi pantalla. Sería muy parecida a la información nutricional que acompaña a cualquier alimento.

A modo de ejemplo, me imaginé algunos elementos que podrían medirse y luego utilizarse como parámetros en este sentido:

  • Cercanía del perfil: aquí se incluirían todas las publicaciones que se muestran porque las hacen personas con las que tengo una relación directa (muchos likes entrecruzados, a las que sigo y me siguen, etc.).
  • La historia de lo que he visto: perfiles que miro y con los que interactúo con insistencia y, por eso, es natural que aparezcan con mayor frecuencia, para no perderme nada de lo que hacen, dicen o publican. Aquí también pueden mostrarse publicaciones de los temas que me han interesado, aunque no se trate de personas que siga o conozca.
  • Relevancia: temas generales que debería saber aunque estén lejos de lo que veo o de quienes sigo con mayor frecuencia, es decir, es lo que tengo que saber porque es importante y no me lo puedo perder.
  • Volumen: temas menos relevantes, pero de los que todo el mundo está hablando y por eso mi red social me los destaca para que sepa que está ocurriendo. Es lo que TikTok, Twitter y Threads están haciendo por estos días.
  • Zona geográfica: lo que la gente que vive en mi área está mirando y, por lo mismo, yo debería saber que es algo relevante a tener a la vista.
  • Lo que me podría gustar (predicción): basado en todo lo que he hecho, visto o considerado, es una suerte de apuesta acerca de lo que me podría gustar.
  • Contenido disputado: aunque te lo mostramos, hay mucha gente debatiendo sobre la seriedad, credibilidad o veracidad de lo que se publica. Casi un fact-check instantáneo.
Cómo funcionan los algoritmos

Por supuesto que algunos de los parámetros anotados antes no salen de lo que me logro imaginar, sino que varios surgen tras examinar lo que han publicado las propias redes sociales acerca de la forma en que funcionan sus algoritmos.

En el caso de Instagram han informado (en junio de 2021 y mayo de este año) algunos detalles acerca de cómo lo hacen. Aunque ofrece miradas bien generales, no logra explicar por qué veo lo que me entrega.

En el caso de X (ex Twitter) hay más detalles pero aún así no queda claro por qué aparecen en la pantalla algunos elementos como los que estamos viendo en estos días en la línea de tiempo. En la imagen siguiente aparecen algunos elementos que toma en cuenta su algoritmo para decidir qué mostrar en la línea de tiempo de cada persona que usa la red social.

La imagen muestra la descripción del algoritmo de recomendación que usa X (ex Twitter) para decidir qué aparece en la línea de tiempo del usuario.

Lo que espero que me digan es por qué algo en particular está apareciendo. Por ejemplo, si es alto en Relevancia y alto en Zona geográfica, tendría claro que es algo que me debe importar según el lugar en que estoy. Pero si es bajo en Relevancia pero alto en Volumen, podría entender que me muestran un chisme del que todos están hablando, pero no es más que eso.

¿Se imaginan que todo eso se pudiera hacer con un esquema gráfico fácil de visualizar? De esa manera podría tener datos adicionales a lo que estoy viendo aparecer en la red social con una sola mirada, e incluso antes de ver de qué se trata la publicación. Sería una maravilla.

¿Y si lo hicieran los medios?

De hecho, esto podría ser útil en cualquier medio para entender la lógica que lleva a que uno esté viendo una noticia u otra en la portada. Por ejemplo, esto aparece porque es lo más relevante en este tema o bien, esto va en la portada para ganar clicks. (Aunque requeriría mucha transparencia hacer eso). 

Creo que dado como están las cosas estoy pidiendo mucho, pero como hablamos de comunicar y de hacerlo bien, no creo que sea un exceso. Es simplemente requerir que las redes sociales hagan su trabajo bien, que nos cuiden como usuarios.

Cómo usan la interacción las redes sociales

¿A quién no le ha pasado que luego de decir algo en voz alta cerca del celular, comienza a aparecer publicidad relacionada con lo dicho? Historias similares han llevado a que desde las redes sociales se desmienta que están escuchando y almacenando información sin permiso. 

Lo que sí se puede afirmar es que el negocio de las redes sociales se sustenta en la capacidad de conocer a sus usuarios en un nivel superlativo, es decir, casi mejor que ellos mismos. Más de una historia hay para demostrarlo.

¿Cómo lo hacen? Procesando lo que en la industria se conoce como “señales” que son los datos que se van guardando a partir del registro de la interacción de las personas con las aplicaciones. En este sentido, el diseño de la experiencia de las personas con las pantallas y la propuesta de contenidos activos es clave para lograr una reacción y, gracias a ello, hacer el registro y enriquecer el perfil respectivo.

Se podría decir que para una red social cada persona es una suma de datos y metadatos. Datos incluye quién eres, la información que entregas acerca de ti (por ejemplo, tu foto y la biografía) y lo que publicas. Metadatos abarca lo que se va anotando acerca de ti e incluye desde qué teléfono usas hasta el lugar y hora desde dónde publicas, pasando por todas las reacciones que tienes frente a lo que ves en la pantalla.

Pero aún hay más

Como en los programas de televisión, aún hay más. Porque cada red social informa -aunque no con la transparencia que uno espera- en qué se fija para ir capturando las interacciones de los usuarios.

Imagen del sitio web de Instagram en que explican su uso de las señales.

Por ejemplo, el máximo ejecutivo de Instagram, Adam Mosseri publicó en junio del año pasado que se fijaban no sólo en lo que hacías en la aplicación, si no también en cómo lo hacías. Es decir, era relevante cuánto tiempo estabas mirando cada publicación, si tocabas la foto de perfil o hasta dónde hacías scroll. La empresa actualizó la información en un nuevo post a fines de mayo de este año para detallar la manera en que funciona el algoritmo por tipo de actividad y negó, pese a la evidencia, que exista el shadowbanning (censurar el contenido de perfiles).

Las señales también son capturadas en Twitter. En un post de marzo pasado se dieron a la tarea de comentar cómo se establecen las recomendaciones que se hacen a las personas que utilizan esta red social. Aunque no es fácil decirlo en simple, declaran que el objetivo es ofrecer contenido relevante, mostrar publicidad adecuada y destacar autores cuyo contenido te pudiera interesar. 

Por último, para TikTok podemos revisar dos fuentes. Uno es un artículo del NYT del 2021 en el que se explica que lo que busca la aplicación es “que permanezcas en ella el mayor tiempo posible” y da alguna evidencia sobre cómo lo hace. Por otro lado, a través de un video de Lidia Infante, una conocida consultora de SEO, se da cuenta cómo y cuáles son las señales que se registran. Además de los contenidos (TikTok logra descifrar qué muestra el video), importan los textos que se incluyen y hasta los sonidos que se integran.

Más transparencia

No hay toda la transparencia que uno esperaría de cómo funciona cada parte relevante de sus algoritmos porque, de seguro, corresponde a esa esfera que se protege bajo el nombre de “secretos comerciales/industriales”. 

Por la relevancia que tienen y por el impacto que están causando en las personas (por ejemplo, lo que dice APA), es relevante que se precise la forma en que trabajan con las señales que capturan y que se informe con más frecuencia y detalle lo qué hacen y con qué datos lo ejecutan. 

Si no, cabe la posibilidad de que en el futuro deban tener sellos como todo producto que afecta a quien los consume. Hay evidencia de que funcionan.

¿Tener perfil en Redes sociales o tener un sitio web?

Una de las disyuntivas más interesantes del último tiempo es la que se ha renovado tras el eventual fin de Twitter, tiene que revisarse por partida doble. Por un lado, decidir qué hacer si se termina y por otro, valorar si la red social es el único espacio al que hay que dedicar el esfuerzo creativo.

Antes de seguir debo decir que estoy presente en Twitter desde 2007 y que me sirve de medio de comunicación, barómetro de temas y descubrimiento de personas.

La primera parte de la disyuntiva se refiere a sí mantenerse allí o migrar a otra red. Queda claro que si desaparece, la respuesta es obvia. Pero si sigue, ¿hay que quedarse con las nuevas reglas que de seguro van a aparecer? Para responder será útil apelar a la Ley de Metcalfe, creada por el autor de la red Ethernet quien señalaba que “el valor de una red de telecomunicación aumenta proporcionalmente al cuadrado del número de usuarios del sistema” lo que, llevado a una red social, se puede entender como que “la utilidad social de una red depende del número de nodos en contacto”. Entonces, moverse a otra red vale si lo haces con tus contactos o bien si en la red alternativa, ya hay un número adecuado de personas cuyos contenidos te interesan. 

Los riesgos de una red social

La segunda parte a considerar es la parte más interesante del tema y se refiere al hecho de que lo que consigas en la red social no te pertenece. Es decir, son tus contenidos (aunque le das una licencia a la red para que los utiliza y hasta los venda sin que participes del negocio) pero están instalados en un lugar que no te pertenece. Cuando quiera que ocurra, la red puede cerrar tu cuenta, cambiar las condiciones, modificar la forma de acceso o dejarte en una situación que te impida seguir en contacto con quienes te siguen. ¿Hay control ante ese tipo de daños? ¿Se puede mitigar ese riesgo? La respuesta en ambos casos es positiva, pero la posibilidad de actuar a tiempo es baja y por lo mismo, lleva a considerar que las ventajas son menores que los problemas que se avizoran.

De allí que mi consejo permanente para quienes crean contenidos digitales es que la red (sin importar cuál sea) debe ser secundaria a un espacio propio, un sitio web donde puedas publicar lo que te parezca, apoyado en un sistema de membresía (por ejemplo, un newsletter como el que comencé hace poco) que te ayude a tener contacto directo con tus usuarios. No tener esa capacidad te deja a merced de lo que la red decida, lo que siempre va a ser una lotería.

En resumen: tener un sitio web propio para las publicaciones, contar con un sistema de membresía para recoger los datos de tus seguidores y participar en una red amplia para difundir lo que haces. En ese orden y no al revés.

Tres huellas para seguir

Eric Frohnhoefer es un programador de Twitter que le dijo dos veces a Elon Musk, el dueño de la empresa, que estaba equivocado en lo que estaba escribiendo y dando a conocer. Se lo dijo vía Twitter. A cambio recibió un anuncio por la misma vía: estaba despedido.

Esta imagen muestra el computador de Eric con su cuenta corporativa bloqueada y a él anunciando lo obvio.

La publicación de Eric Frohnhoefer un programador de Twitter

Es complejo ver lo que está pasando en Twitter sin sentir que lo que sigue puede ser peor que lo que había.


Enfocarse en las necesidades del usuario

A través de varias fuentes llegué a un artículo publicado por FT Strategies que reseñaba el trabajo de Dmitry Shishkin, un ex periodista por 20 años de la BBC transformado ahora en consultor independiente.

Su punto central es que las personas consumen noticias por más razones que por estar informadas. Desde su perspectiva hay seis categorías para explicar la visita de una persona a un medio noticioso: saber lo último que ha pasado; entender el contexto de un hecho; seguir una tendencia; que se les inspire; que se les divierta y, por último, que se les dé perspectiva. Todo en torno a lo que está ocurriendo.

Su propuesta: produce menos contenidos pero consigue más visitas. Es decir, optimiza tu flujo de trabajo. Valiente, novedoso y acertado, si miras los números que ha publicado en un experimento hecho en la BBC. Más detalles en usando.info.


Una sigla para seguir: GPT-4

GPT significa “Generative Pre-trained Transformer” y es un lenguaje de modelado usado en inteligencia artificial para diversos propósitos, siendo los más conocidos (dentro de la versión GPT-3) las capacidades que ha mostrado en la generación de texto (ej: GitHub Copilot) y la de imágenes (ej: DALL-E). 

Se espera que en poco tiempo llegue la GPT-4 de la que se sabe poco pero de la que se habla mucho por todo lo que promete. Para tenerla a la vista. Por acá, más para leer.


Y, listo. La semana que viene habrá otras huellas para seguir. Un abrazo.

¿Cuál es la mejor hora para publicar?

Una de las preguntas que habitualmente aparecen en las clases acerca de contenidos digitales, se refiere a ¿cuál es la mejor hora para publicar en redes sociales?

Habitualmente uso como respuesta una historia de una conversación con un amigo, cazador de aves silvestres. Dado que siempre contaba su aventuras en el campo, la mayoría de ellas en la madrugada, le consulté cuál era la mejor hora para salir a cazar. Y su respuesta, rápida, fue: «cuando haya pájaros». Luego se lanzaba en una explicación larga sobre los hábitos de sus presas, que solían moverse cuando salía y se ponía el sol: en ambos horarios había mucho tráfico y por lo tanto, buen momento para cazar.

Volvamos a la clase. mi respuesta luego de la historia es que hay que publicar cuando la audiencia esté disponible a escuchar e interactuar. Para ello, nada mejor que revisar las estadísticas de la propia cuenta en la que se está publicando, puesto que allí hay información específica y directa que se puede utilizar. En este mismo sentido, también vale la pena mirar los datos que ofrecen entidades dedicadas a las métricas (por ejemplo, Comscore) ya que en forma habitual están entregando datos.

Instagram según Comscore: muestra las mejores horas para publicar (quitar una hora, para Chile)

En las clases de este mes he estado comparando estos datos con la realidad y, sin sorpresa, puedo decir que el promedio general no se acerca a cada caso en particular. De hecho hay perfiles específicos en que las horas de mayor tracción para las publicaciones ocurren después entre las 10 de la noche y la medianoche, franjas que aparecen casi sin actividad en la imagen.

Por lo tanto, el mejor consejo es mirar las analíticas del perfil, probar y ver. Cada caso tendrá su propia historia para contar.

¿Cómo quieres que te lo diga? Quédate en casa

No todos pueden quedarse en su casa, por supuesto. Pero si hay una medida única que puede ayudar en la actual pandemia, es la de aislarse y dejar de salir y estar en público con otros. Todo lo que se pueda.

Ahora, si lo miramos desde la perspectiva de la comunicación, probablemente hay una medida que ayuda también y es la de entregar ese mensaje de mejor manera.

En reddit.com el tema fue abordado a través de una imagen que compara lo que se dice con lo que se debería decir cuando se usa el concepto de “practicar la distancia social“, que es vastamente usado por estos días para indicar la necesidad de alejarse de otros cuando se está en público.

El punto de vista de la publicación es que si lo que se busca es que un mensaje tan importante como éste sea comprendido, debe ser dicho de la manera más clara posible.

Imagen con la comparación de mensajes para hacerlos más claros y entendibles.
Practica la distancia social, la imagen que se discurtió en el sitio reddit.com

En la imagen, en el lado izquierdo se aborda la forma “menos clara” a través del mensaje “Practica la distancia social”, que recibe el comentario de ser un término nuevo (por lo mismo, poco entendido), poco claro, no específico y muy conceptual. En tanto, en el lado derecho, el mensaje “más claro” que debería darse: “Quédese en casa. Haz la compra una vez por semana.” ¿Por qué es mejor? Porque usa palabras conocidas, es claro, específico y concreto.

Desde la OMS

El tema incluso fue abordado por la Organización Mundial de la Salud (que había acuñado el concepto de la distancia social) y que durante la semana pasada lo cambió por “distancia física”.

En la conferencia de prensa del día 20 de marzo, los tres principales directivos de la OMS, además de sentarse muy separados, hablaron directamente del tema. Maria Van Kerkhove (Líder técnico COVID-19 en la OMS), en la conferencia del día 20 de marzo, lo planteó directamente:

… puede ser que nos hayan oído usar la frase distanciamiento físico en lugar de distanciamiento social y una de las cosas a destacar en lo que Mike (referido a Michael J. Ryan, director ejecutivo de la OMS) decía sobre mantener la distancia física de las personas para que podamos evitar que el virus se transfiera a los demás; eso es absolutamente esencial (…)

… decimos distanciamiento social. Lo estamos cambiando, para decir distancia física y eso es a propósito, porque queremos que la gente siga conectada. Así que hay que encontar maneras de hacerlo, a través de Internet y de diferentes medios sociales para permanecer conectado porque mantener la salud mental en estos momentos es tan importante como la salud física.

Así que para evitar problemas, hay que decirlo claro: Quédate en casa. Y si no puedes, cuando salgas aléjate de los demás.

Imagen de una conferencia de prensa con tres personas sentadas a buena distancia entre ellas.
Los principales directivos de la OMS en la conferencia de prensa, guardando las distancias y predicando con el ejemplo. Al centro, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, junto a Maria Van Kerkhove y Michael J. Ryan.

Aplanar la curva: una tarea mundial

Escribo desde mi casa, gracias a que mi oficina está en modo remoto desde el martes pasado. Además de hacer lo que corresponde a mi trabajo, este tiempo me ha permitido avanzar en varios temas en los que he estado involucrado, en particular en temas de visualización de datos.

Por eso, me ha parecido fantástico que sea un gráfico nacido desde esta disciplina, lo que está dirigiendo el esfuerzo mundial en relación con cómo enfrentar la pandemia del Covid-19.

El gráfico que destaca la importancia de “aplanar la curva”, nace de un paper científico del año 2017 que se refiere a la importancia de las intervenciones no farmacéuticas en una epidemia. En simple, muestra que en una epidemia se debe retardar el número de infectados para evitar que colapsen la capacidad del sistema de salud del país en el que se produzca la enfermedad. No se trata de evitar que se contagien, sino que las medidas que se tomen ayuden a que lo hagan en números que puedan ser atendidos y que no queden personas sin atención.

Gráfico que muestra la primera versión del concepto
Gráfico original, incluido en el paper del año 2017 del CDC

Una nueva versión de este gráfico fue presentado a través del artículo “Covid-19 is now in 50 countries, and things will get worse” de The Economist el pasado 29 de febrero, en el que, entre otros temas, se destacó lo que el paper presentaba y la necesidad de tomar medidas para evitar que el contagio avanzara sin medidas para ser detenido en forma efectiva.

Esto ocurría mucho antes de que la Organización Mundial de la Salud declarara esta enfermedad como una pandemia, lo que ocurrió el día 11 de marzo.

Gráfico de The Economist que destacó la curva.
Gráfico presentado por The Economist en su edición del 29 de febrero.

Sin embargo, como suele ocurrir, el mismo día en que la edición de la revista mundial se daba a conocer, Drew Harris, profesor de Salud Pública en Philadelphia le hizo una modificación que es la que permitió que el gráfico cumpliera con mayor eficiencia su intención comunicativa.

A través de una publicación en Twitter, el gráfico apareció con una línea que muestra el límite de la capacidad del sistema de salud. Los que quedan fuera, explicaba, ya no pueden ser atendidos en el hospital: “Es la diferencia entre encontrar una cama y ventilados en la Unidad de Cuidados Intensivos o ser tratado en una carpa instalada en el estacionamiento”.

Gráfico con la línea que muestra la capacidad de atención del sistema de salud local.
Este es el gráfico que publicó en Twitter el profesor Drew Harris, con la línea demarcatoria.

Gracias a este esfuerzo colectivo (investigadores, divulgadores, analistas) este gráfico ha permitido que en todo el mundo se entienda cuál es la tarea que hay que realizar en estos días, en particular en los países de América Latina, en los que estamos viendo con espanto lo que pasa en Europa por no detener a tiempo la enfermedad. Varios diarios le han dedicado su atención, como en NYT y El País.

No hay mucho más que hacer que quedarse aislado y evitar los contactos: distancia social (en un próximo post hablaremos de eso) y tener el cuidado de ser portador del contagio. Lo grave es que, por las características del virus, nadie puede estar seguro de no ser la causa de más problemas. De hecho, nadie puede sentirse seguro, así que lo que corresponde es seguir las instrucciones que los especialistas de salud están entregando.

Sólo les deseo salud y que pasemos bien por esta experiencia.

La importancia de fomentar la comunidad

Este martes 25 de septiembre se celebró en todo el mundo el Día de la Interacción (#ixdd en Twitter) como una forma de recordar la relevancia que está tomando este tema que es vital para los contenidos digitales.

En Chile tuvimos dos eventos relevantes en Santiago y Viña del Mar, organizados por los capítulos locales de IxDA.

Ambos se desarrollaron en torno al tema de la diversidad e inclusión y en el caso de la capital, se habló de Lazarillo, que se presenta como “la aplicación de orientación inteligente para personas ciegas y con baja visión, que te guía por mensajes de voz en la ciudad” y de “TodoMejora“, que es una organización que busca “promover el Bienestar de niños, niñas y adolescentes que sufren de discriminación, bullying y comportamiento suicida, producto de su orientación sexual, identidad y expresión de género”.

En el segundo caso, se presentó la aplicación del mismo nombre que se enfoca en fomentar la conversación “confidencial, en un espacio seguro y con especialistas preparadxs para guiarte y apoyarte”.

Aunque no pude asistir, quedé contento por sentir que la comunidad está en movimiento y muy activa y por ver lo que se fue contando de las presentaciones vía Twitter. Qué bueno que el mundo sea un poco mejor cada día gracias a que hay gente que se preocupa de mejorar haciendo de la interacción su preocupación (y de paso celebrarlo un día al año) y, además, que tengan la visión de hacer estos nuevos productos digitales que realmente ayudan a quienes los usan.

Para todos, mis respetos y felicitaciones.

Escribir para la web: más y nuevos formatos

Desde que me puse a explorar en nuevos formatos de redacción para espacios digitales, ha sido interesante notar cómo la aparición de nuevos elementos de trabajo ha aumentado la capacidad de los redactores para sacarles provecho para contar historias.

En esta ocasión, van tres ejemplos que vale la pena estar mirando.

Ensayo y error

El primero, es investigación (o ensayo y error, si se quiere) en estado puro. Viene del diario The Washington Post, que abre la puerta a nuevas formas de contar historias. Todos formatos cortos, con diferentes expresiones que van desde audio y poemas, hasta comics, incluyendo un juego.

La imagen muestra una de las historias, que muestra un cómic acerca de una cita a ciegas.
Una de las historias es un cómic acerca de una cita a ciegas.

Lo interesante tiene que ver con que, en cada caso, se logra contar muy bien una historia que se lee de inicio a fin y, quien la cuenta, consigue su objetivo: comunicar y llegar al usuario. Además de dar la sensación de que debe haber otras historias parecidas en el mismo medio, que sería bueno conocer, fomentando la relación más permanente.

Múltiples formatos

El segundo ejemplo viene del diario The New York Times, que se hace cargo de algo que ha venido contando hace ya mas de un año, que es la forma en que fue afectada la elección presidencial en Estados Unidos, a través de la redes sociales y la manipulación que se hizo de ellas desde rusia (aún falta descubrir partes de la trama).

Como es tanto lo que hay que contar, la historia usa herramientas especiales. Una línea de tiempo, un “glosario de caras” que permite saber quién es quién, y formatos abreviados para entender todos los hilos que se cruzan en la historia.

La imagen muestra una línea de tiempo que permite seguir lo que está ocurriendo en las diferentes partes de la trama relacionada con la interferencia en las elecciones de EE.UU.
Una línea de tiempo permite seguir lo que está ocurriendo en las diferentes partes de la trama relacionada con la interferencia en las elecciones de EE.UU.

La posibilidad de usar múltiples formas de narrar, da cuenta de lo interesante que debe ser el administrador de contenidos (CMS, por la sigla en inglés) que hay tras esa publicación. Lo habitual es que los periodistas y diseñadores cuenten con pocas herramientas automatizadas, por lo que cada vez que quieren hacer algo distinto, hay límites que lo impiden. No está mal recordar (y tratar de escapar) este dogma de los entornos digitales: haces aquello que tu CMS permite.

Abro hilo

El ejemplo final tiene que ver con un reportaje publicado hace unos días en El Periódico de España. El periodista Juan Fernández usa el concepto de los hilos de Twitter, para explicar qué son y para qué se usan, explicando de paso qué es la “twitteratura”.

Publicado como tal en la red social y en el diario impreso, muestra las ventajas de esta forma de trabajo que ayuda a una interacción rápida, multimedial y con feedback inmediato con el usuario.

Un consejo que viene en el reportaje y que se puede usar en cualquier medio: siempre escribir entendiendo la plataforma y adaptando los contenidos a lo que se puede hacer en ella.

La imagen muestra el reportaje de El Periódico acerca de la twitteratura, puede ser leído impreso o seguido como hilo en Twitter.
El reportaje de El Periódico acerca de la twitteratura, puede ser leído impreso o seguido como hilo en Twitter.

Un ejercicio de memoria a propósito de nuestro 11

Quiero hablar de algo diferente de lo habitual en este blog por esta semana, a propósito de la fecha.

En marzo del ’80 entré a estudiar Periodismo en la PUC, en Santiago. En junio, tras vivir los primeros meses en una escuela que intentaba guiarnos por el camino de ser comunicadores, nos estremeció una noticia terrible. Uno de nuestros compañeros de los años superiores, había fallecido. José Eduardo Jara, era su nombre.

Creo haberlo visto una vez, no lo conocía. Su muerte, no obstante, abrió ante nosotros la realidad que en esa escuela y en la propia universidad no se trataba. Lo habían torturado y la causa de muerte fue un paro cardiaco producido debido a los golpes recibidos. Pero, lo que nos dijeron entonces, era otra historia. No había nada claro, no se sabía mucho y era mejor no preguntar.

Hoy, 11 de septiembre de 2018, en la entrada de la Facultad de Comunicaciones de la UC y gracias a un trabajo apoyado por la FEUC, se instaló una placa en su recuerdo y en el de otros ex compañeros de estudios, víctimas de la dictadura.

La placa que recuerda a José Eduardo Jara en Periodismo UC.
La placa que recuerda a José Eduardo Jara en Periodismo UC.

Es bueno que haya memoria, que recordemos, que volvamos y entendamos lo que pasó, por qué pasó, cuándo, dónde y quienes participaron. Saber quiénes reaccionaron bien, mal, indolentemente. Porque siempre hay que buscar la forma de aprender de lo vivido. La memoria hace bien.

Por eso, creo que también es bueno replicar acá la Carta Abierta que entonces firmaron tres alumnos y un profesor (nuestro maestro de fotografía), en recuerdo de José Eduardo Jara. Dice:

Carta abierta a José Eduardo Jara

Ciertamente no podríamos decir, Eduardo, que eras el mejor alumno de la Escuela… pero sí el con mayor ilusión y el de mayor esfuerzo. Y casi nos acostumbramos, Eduardo, a verte de repente en esa dulzura que pocas miradas pueden transmitir. Llegabas a la escuela sembrando pan entre quienes te rodeábamos. Y luego de ibas con apenas unos pesos y un pan en el bolsillo para visitar Villarrica en lo álgido de tu triste enfermedad. Con un apretón de manos te sabíamos de nuevo cerca. Hoy no podemos conformarnos. Tu viaje es demasiado trágico, tu partida demasiado injusta. El dolor que hoy nos une a tus profesores y compañeros es tu propio dolor que ahora es nuestro, amigo de la mirada tan dulce.

Encerando, haciendo pequeñas clases, fotografíando, mantuviste a tu mujer y a tu hijo con la ilusión de un título que te alejaría de los vidrios y cera. Y nos duele a los que te quisimos, Eduardo, que te traten de “mujeriego” ya sabemos que le duele a tu esposa y algún día le dolerá a tu hijo. Y tú que vivías y estudiabas para ellos. Nos duele que digan que siempre llegabas tarde. ¿Cómo no hacerlo cuando se anda a pie y no quedan todos los vidrios limpios? A tu muerte llegaste tan temprano. Nos duele que se te trate de extremista porque jamás hubo en tu boca palabras de odio. No fue fácil tu vida, Eduardo; y a un semestre de terminar, un monstruoso equívoco, uno más de la violencia, la segó para siempre.

Tu muerte, Eduardo, que no sea en vano, que nos aclare la conciencia, que el mensaje escrito con ella sea el editorial más profundo que nos despierte a la paz. Porque no puede ser, porque el silencio y la palabra que se quiebra nos invita este oscuro amanecer de invierno a gritar por la vida, simplemente por la vida, la misma que te quitaron.

Es tan profunda la huella que deja tu herida porque pareciera que tu bondad causó menosprecio; y tus gritos, golpes. Y una vez más los hombres nos equivocamos. Para Eduardo no habrá vengadores porque tu vida no se paga con la de nadie.

Andrea Vial

Cecilia Serrano

Juan Domingo Marinello

Liliana Martínez  

La instalación fue destacada además por la publicación de la Facultad de Comunicaciones, a través de su red social:

Anoche, alumnos de @fcomuc y @feuc, inauguraron una placa que recuerda a Diana Arón, Carmen Bueno y José Jara, todos víctimas de la dictadura y exalumnos de esta Facultad. Sala COM 104, frente al patio de Comunicaciones. pic.twitter.com/3iJtaAjYKA

— Comunicaciones (@fcomuc) September 11, 2018

Finalmente, más información de esta historia se puede ver en Memoria Viva, Wikipedia y el Colectivo Memoria UC.