En las últimas entregas he intentado predecir qué va a pasar en el espacio de los contenidos digitales, como una manera de ayudar a entender qué hacer y desarrollar con miras a las necesidades emergentes de la audiencia. Por ejemplo, abordé el tema de las tendencias y las características del negocio. No se trata de que tenga habilidades especiales para adivinar lo que sigue, sino que es más mi interés por intentar plasmar mis propios requerimientos en esta área y a partir de ellas, mostrar cuáles son los caminos posibles a transitar.
Por supuesto que no estoy solo en la tarea, hay muchos espacios dedicados a los contenidos digitales intentando lo mismo. De allí que haya encontrado muy atractivo hacer un recorrido por algunos de ellos para saber lo que recomiendan para el año que comienza.
Nieman Lab
Este es un equipo de la U. de Harvard que busca ofrecer nuevos caminos al periodismo. Cada año invita a personas de diferentes sectores a proponer las principales tendencias que se impondrán (por ejemplo, en 2024 y 2025).

Para sus predicciones del 2026 llama la atención el énfasis en inteligencia artificial y su impacto en las redacciones y la necesidad de enfatizar en el lado humano para contar historias. La forma de presentar las predicciones es interesante, ya que pone el foco en el concepto más que en quién ofrece la idea.
Reuters Institute
Este es un grupo basado en la U. de Oxford que de manera habitual entrega una mirada al mundo del periodismo digital (por ejemplo, el reporte de 2025). Esta semana entregó sus predicciones 2026 entre las que se cuenta la preocupación de la forma en que la IA genera contenido de baja calidad o los desafiantes nuevos modelos de negocio hacia los que hay que evolucionar.
Llama la atención su mirada acerca de las principales barreras a la innovación porque todas se ven muy reales: falta de recursos, de liderazgo y de habilidades para llevarlo a cabo son las cuatro primeras.

Axios
Es la casa editora de Politico, un medio de nicho aunque relevante sobre política en Estados Unidos. Su equipo de trabajo ha logrado generar una nueva forma de crear contenidos digitales al que nos hemos referido antes (llamado smart brevity).
Me interesa su mirada ya que su CEO, Jim VandeHei, también ofreció su visión respecto de lo que sigue a través de una columna muy reveladora. Explicando que los medios en EE.UU. ya no están cumpliendo su papel informativo, declara:
Demasiada gente anda perdida. No saben en qué o a quién confiar, qué es lo que importa o incluso qué es real. La confusión, la ansiedad y la desconfianza están creciendo. La inteligencia artificial hace que esto sea peor en lugar de ayudar.
Por lo mismo, plantea que estamos en una etapa de post-noticias, en que la realidad ya no está definida por lo que se muestra en los medios sino que se forma a partir de los videos que ves, los podcasts que escuchas y la gente que sigues en redes sociales o que conoces en persona y por el reporteo que consumes. De allí que destaque la relevancia de que los medios jueguen bien su papel y generen un estándar creíble de la información que es útil y confiable.
América Latina
Ahora, dentro de todo este espacio de anuncios y posibilidades, ¿qué estamos haciendo y mirando en los espacios de contenidos digitales de nuestro continente?
Sobre este ámbito me parece interesante lo de Knight Center. En palabras de su autor, “el periodismo de América Latina volvió a demostrar en 2025 que la innovación no depende únicamente de la tecnología, sino de la creatividad de los periodistas”.
Muy de acuerdo al ver que de Chile eligieron el podcast “Necesito poder respirar” sobre la vida del músico chileno Jorge González.
Con la perspectiva de concentrarse en lo que sigue, de lo que se hizo en los últimos meses yo destacaría el trabajo de la Fundación Gabo sobre los desiertos de noticias locales. Esa investigación revela algo que está afectando a la región y que debería buscar una corrección en el año que se inicia. Si no se hace, todos lo que vivimos en esta zona del mundo perderemos algo relevante para nuestra vida diaria.
Como vemos hay periodismo para rato (en especial, digital) y esta atención sobre lo que se debe hacer a través de los contenidos digitales lo demuestra.
