Usando una foto antigua como referencia la revista Time eligió a un grupo de personas, a quienes llamó los Arquitectos de la inteligencia artificial, como los personajes del año 2025. En una imagen hecha a mano por el artista Jason Seiler se ve a varios de los líderes tecnológicos de Estados Unidos sentados en una viga sobre una gran ciudad.

No hay novedad en que la mayoría de quienes aparecen en la ilustración son hombres con varias características en común. Casi no hay mujeres, pero no porque no existan en la industria. De hecho, basta con citar a Mira Murati o Timnit Gebru, para entender qué han hecho y cómo les ha ido en esta industria. Ambas pasaron de tener puestos prominentes a casi desaparecer. ¿Hay algo allí?
¿Y las mujeres?
Probablemente no sea sólo el de la industria en el que se desempeñan sino que también corresponde a la mirada de la revista a lo largo de su historia entregando este reconocimiento anual. En un trabajo notable del sitio Chartr se puede apreciar a quiénes le ha sido otorgado el galardón en el tiempo (hombres, mujeres y personajes).

Asumir la existencia de un sesgo en los algoritmos es parte de la comprensión de la manera en que funciona la tecnología. Como lo explicaba el profesor Ricardo Baeza en el año 2019:
La IA es buena para establecer patrones y relaciones ingentes, así como para agilizar procesos y operaciones con datos masivos (big data). Sin embargo, el problema es que los algoritmos no son neutros. Tampoco los datos que sirven para entrenarlos, porque tienen sesgos. Y esto no es nada nuevo.
Con ese punto de partida, la invitación a la que nos llama la portada de esta revista es a mirar con otros ojos lo que se nos presenta. Es claro que habrá un prejuicio implícito y será nuestra tarea humana la de darnos cuenta de eso y hacer la suma o la resta de lo que vemos, para entender qué se nos muestra y por qué. Estamos en 2025 y tenemos que asegurarnos de ser nosotros los arquitectos de la realidad para construir una mirada franca y más aterrizada de cada cosa que vemos.
