Citado desde 2016 como competidor de la televisión y modelo de pago por contenidos.
Y, con ella, los Netflix, YouTube (que ha dado inicio a un servicio de pago libre de anuncios), Hulu, Amazon prime, Roku, Chromecast y todo tipo de servicios y dispositivos que permiten independizarse de la televisión. Si antes se veía la tele en la caja tonta, ahora se ve a través del teléfono…
Incluso ni siquiera el problema es encontrar la forma de ver algo gratis, ya que gran parte de los usuarios de la televisión local, están pagando por lo que consumen, mediante sistemas como Netflix y Spotify.
Deberíamos empezar a pensar en nosotros mismos más como un servicio de suscripción de calidad, como un HBO o un Netflix.
Por ejemplo, las Dynamic Sizzles de Netflix, que son pequeños cortos con lo mejor de una película que se muestra para interesar a la audiencia a darle play a un video.
No obstante, hay evidencia de que sí lo hacen para acceder a medios digitales, lo que permite la existencia de espacios como Spotify (son 602 millones de clientes y 236 millones que pagan, en 180 mercados) o Netflix (206 millones de personas suscritas) que viven de producir y distribuir…
La empresa en la que invirtió tiempo y conocimientos fue comprada finalmente por Netflix y es una buena demostración de cómo y dónde usar creativamente las nuevas máquinas para aportar allí donde son efectivamente más necesarias.