La semana pasada exploré tres de los problemas más apremiantes que enfrentan los medios de comunicación que luchan por sobrevivir en un entorno que no es favorable. Más bien adverso.
Mi lista incluía los siguientes:
1. Conseguir que se pague por las noticias, buscando la sostenibilidad de los proyectos que se llevan a cabo. Aunque la gente pone su dinero en diferentes tipos de contenidos digitales, en su mayoría no lo hace en los medios.
2. Desatar el nudo de los tres segundos, lo que implica aprender a contar historias para gente sin tiempo ni ganas de gastarlo en noticias.
3. Ofrecer más datos en menos tiempo, mediante narraciones más directas centradas en la necesidad de atender bien a quien busca información.
Elementos estables
Mi promesa en la edición anterior era explorar aquellos elementos estables dentro del paisaje de los medios digitales, ya que al declararlos y aceptar su permanencia podemos usarlos como base para construir a partir de ellos.
De los importantes, nombré estos cuatro y ahora aprovecho de entregar un poco de desarrollo en cada uno:
- El celular continúa como herramienta principal de acceso. Esto implica que se puede usar esta máquina y sus capacidades para sacar provecho de lo que puede hacer. Mi apuesta sería beneficiarse de las capacidades de los dos sistemas operativos relevantes para usar el computador que se incluye en cada teléfono para diferentes temas: notificaciones, comunicaciones, cálculo, almacenamiento de datos, empleo de la cámara fotográfica. Como lo planteé hace muchos años respecto del computador multimedia (si un PC tiene audio, video y mail, úsalo), hay que emplear lo que un celular puede ofrecer para contar historias.
- La falta de tiempo se acentúa cuando hay más elementos para mirar. Esto implica que hay que cuidar la forma de entregar la información y no sobrecargar a nuestra audiencia porque sí. Hay que elegir qué contar, cuándo hacerlo y de qué manera entregarlo. Las personas quieren tener acceso a buena información, pero también tienen vida. Esto significa que hay que usar sus tiempos libres para ofrecerles más información cuando pueden usarla. Ejemplo: entregar un video de resumen a la hora en que se desplazan a la casa y no en los momentos en que están trabajando.
- Las redes sociales siguen monopolizando la atención de la audiencia, por lo que es relevante publicar de manera inteligente, sin saturar. Menos es más. Es decir, ofrecer menos publicaciones, aunque más relevantes en los momentos en que las personas están interesadas en saber más.
- Los medios deben dejar de resolver problemas que la audiencia no tiene. ¿Cuáles? Desde mi perspectiva, todo aquello que tiene que ver con ofrecer una enorme cantidad de información con detalles increíbles que sólo se justifican porque alguien está allí para contarlo, pero no porque sea necesario saberlo. Temas como el minuto a minuto o la cobertura extensa deben quedar atrás, para ser reemplazados por estructuras más simples. Por ejemplo, la separación entre lo que sabemos hasta ahora y lo que nos gustaría saber. La entrega de contexto para darle relevancia a lo que vemos. La oferta de novedades a pedido vía resúmenes que hagan sentido a una mirada completa de lo que pasa, no sólo de lo más nuevo.
Si se fijan en las cuatro cosas de esta entrega, podemos decir que tienen en común algo: requieren de entender muy bien a la audiencia. Esto implica que hay que invertir en diseñar mecanismos para trabajar en investigación de personas usuarias y diseño de experiencia de consumo de contenidos. Avanzar en ambas ofrecerá recompensas rápidas a quien las intente.
Para cerrar, la tarea de trabajar en contenidos digitales se pone muy interesante y por eso vale la pena seguir trabajando en esta área. En las semanas que vienen, aprovechando el verano, entraremos más a fondo en estos temas. Seguimos.

Comentarios
Una respuesta a «Lo que ofrece el inicio de año»
[…] a las necesidades emergentes de la audiencia. Por ejemplo, abordé el tema de las tendencias y las características del negocio. No se trata de que tenga habilidades especiales para adivinar lo que sigue, sino que es más mi […]