Mencionado desde 2016 como parte del ecosistema de Meta y, en Chile, como principal espacio de desinformación según el Digital News Report.
Facebook lo ha hecho con su propio trabajo y vía adquisiciones como la de Instagram (2012) y Whatsapp (2014) que le dieron una potencia mayor en ese ámbito y que llevaron a la empresa a aumentar su expertise en el mundo móvil.
Casi no había redes sociales (Facebook comenzaba y sólo algunos recordaron Fotolog), el wifi no era masivo, los celulares eran un objeto para hacer llamadas telefónicas, no había pantallas touch, Messenger en lugar de Whatsapp.
En el caso de Chile, el reporte anota que el principal espacio de desinformación está dado por los grupos de Whatsapp, fenómeno que se repite en Brasil; en Argentina, en cambio, Facebook ocupa ese rol.
Una señal más fuerte es la que ofreció Whatsapp en Brasil, ya que la empresa Meta consiguió, luego de un trabajo de tres años, que el Banco Central le autorizara la realización de pagos a través de la aplicación.
Por ejemplo, la aplicación de Whatsapp le comenzó a ofrecer el texto predictivo a mi señora que usaba el modo argentino de hablar.
Esta semana el profesor Ramón Salaverría destacó la publicación de una investigación sobre los efectos que tuvo en España un curso para personas mayores de 50 años, en el que se les enseñó cómo distinguir información verdadera a partir de publicaciones de Whatsapp.
Si me dejas tu mail o incluso tu Whatsapp, yo te aviso si pasa algo, que para eso me pagas.
Allí está el respaldo para lo que le comentas en WhatsApp o le muestras en un corto de video.
Recomiendo mirar habitualmente Fast-Check (yo lo uso como un canal de WhatsApp) y el Observatorio de la UAI, porque ambos contribuyen de manera efectiva a separar lo real de lo falso.