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Artículos que se refieren a temas de redes sociales.

La confianza (y la audiencia) de los medios se desvanece

Acaba de salir la versión en español del Digital News Report 2020 realizado por el Reuters Institute y que se ha consolidado como el mejor informe acerca del periodismo y su industria en el mundo. Con miradas específicas por cada país, permite tener una idea imparcial de lo que hacen las personas para conseguir sus noticias diarias. Podemos indicar que para el periodismo no trae buenas noticias.

Lo primero que queda claro es que las personas abandonaron los medios y eligieron las redes sociales como su espacio de información habitual. Aún cuando el Covid ha hecho que muchas personas aumenten su interés por entender cuáles son las fuentes de las noticias y en eso el periodismo sigue siendo clave, aún se vuelcan a las redes para conseguir lo que quieren saber. Y allí está el problema, porque esas mismas plataformas aparecen como las culpables (para los mismos encuestados) como la mayor fuente de desinformación.

Al respecto, el reporte anota:

En nuestro sondeo de enero, menos de cuatro de cada diez personas (38%) dijeron confiar en la mayoría de las noticias la mayor parte del tiempo: se trata de una caída de cuatro puntos porcentuales desde 2019. Menos de la mitad (46%) dijeron confiar en las noticias que consumían.

Asimismo, en el reporte se indica que «desde 2018 el uso de Instagram como fuente de noticias se ha duplicado entre todos los grupos de edad y parece probable que supere a Twitter en el próximo año».

La imagen muestra una comparación entre Instagram y Twitter como fuente de noticias.
Los datos del reporte acerca de la fuente preferida para obtener noticias.

En el caso de Chile, el reporte anota que el principal espacio de desinformación está dado por los grupos de Whatsapp, fenómeno que se repite en Brasil; en Argentina, en cambio, Facebook ocupa ese rol.

El gráfico muestra un mapa del mundo con algunos países destacados, indicando qué plataforma se usa para distribuir información falsa. En Chile y Brasil es WhatsApp; en Argentina es Facebook.
WhatsApp aparece como la plataforma que más se usa para distribuir información falsa en Chile.

En resumen, un buen reporte para entender qué le pasa a los medios, a la industria y a la manera en que nos informamos.

¿Cómo quieres que te lo diga? Quédate en casa

No todos pueden quedarse en su casa, por supuesto. Pero si hay una medida única que puede ayudar en la actual pandemia, es la de aislarse y dejar de salir y estar en público con otros. Todo lo que se pueda.

Ahora, si lo miramos desde la perspectiva de la comunicación, probablemente hay una medida que ayuda también y es la de entregar ese mensaje de mejor manera.

En reddit.com el tema fue abordado a través de una imagen que compara lo que se dice con lo que se debería decir cuando se usa el concepto de “practicar la distancia social“, que es vastamente usado por estos días para indicar la necesidad de alejarse de otros cuando se está en público.

El punto de vista de la publicación es que si lo que se busca es que un mensaje tan importante como éste sea comprendido, debe ser dicho de la manera más clara posible.

Imagen con la comparación de mensajes para hacerlos más claros y entendibles.
Practica la distancia social, la imagen que se discurtió en el sitio reddit.com

En la imagen, en el lado izquierdo se aborda la forma “menos clara” a través del mensaje “Practica la distancia social”, que recibe el comentario de ser un término nuevo (por lo mismo, poco entendido), poco claro, no específico y muy conceptual. En tanto, en el lado derecho, el mensaje “más claro” que debería darse: “Quédese en casa. Haz la compra una vez por semana.” ¿Por qué es mejor? Porque usa palabras conocidas, es claro, específico y concreto.

Desde la OMS

El tema incluso fue abordado por la Organización Mundial de la Salud (que había acuñado el concepto de la distancia social) y que durante la semana pasada lo cambió por “distancia física”.

En la conferencia de prensa del día 20 de marzo, los tres principales directivos de la OMS, además de sentarse muy separados, hablaron directamente del tema. Maria Van Kerkhove (Líder técnico COVID-19 en la OMS), en la conferencia del día 20 de marzo, lo planteó directamente:

… puede ser que nos hayan oído usar la frase distanciamiento físico en lugar de distanciamiento social y una de las cosas a destacar en lo que Mike (referido a Michael J. Ryan, director ejecutivo de la OMS) decía sobre mantener la distancia física de las personas para que podamos evitar que el virus se transfiera a los demás; eso es absolutamente esencial (…)

… decimos distanciamiento social. Lo estamos cambiando, para decir distancia física y eso es a propósito, porque queremos que la gente siga conectada. Así que hay que encontar maneras de hacerlo, a través de Internet y de diferentes medios sociales para permanecer conectado porque mantener la salud mental en estos momentos es tan importante como la salud física.

Así que para evitar problemas, hay que decirlo claro: Quédate en casa. Y si no puedes, cuando salgas aléjate de los demás.

Imagen de una conferencia de prensa con tres personas sentadas a buena distancia entre ellas.
Los principales directivos de la OMS en la conferencia de prensa, guardando las distancias y predicando con el ejemplo. Al centro, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, junto a Maria Van Kerkhove y Michael J. Ryan.

Aplanar la curva: una tarea mundial

Escribo desde mi casa, gracias a que mi oficina está en modo remoto desde el martes pasado. Además de hacer lo que corresponde a mi trabajo, este tiempo me ha permitido avanzar en varios temas en los que he estado involucrado, en particular en temas de visualización de datos.

Por eso, me ha parecido fantástico que sea un gráfico nacido desde esta disciplina, lo que está dirigiendo el esfuerzo mundial en relación con cómo enfrentar la pandemia del Covid-19.

El gráfico que destaca la importancia de “aplanar la curva”, nace de un paper científico del año 2017 que se refiere a la importancia de las intervenciones no farmacéuticas en una epidemia. En simple, muestra que en una epidemia se debe retardar el número de infectados para evitar que colapsen la capacidad del sistema de salud del país en el que se produzca la enfermedad. No se trata de evitar que se contagien, sino que las medidas que se tomen ayuden a que lo hagan en números que puedan ser atendidos y que no queden personas sin atención.

Gráfico que muestra la primera versión del concepto
Gráfico original, incluido en el paper del año 2017 del CDC

Una nueva versión de este gráfico fue presentado a través del artículo “Covid-19 is now in 50 countries, and things will get worse” de The Economist el pasado 29 de febrero, en el que, entre otros temas, se destacó lo que el paper presentaba y la necesidad de tomar medidas para evitar que el contagio avanzara sin medidas para ser detenido en forma efectiva.

Esto ocurría mucho antes de que la Organización Mundial de la Salud declarara esta enfermedad como una pandemia, lo que ocurrió el día 11 de marzo.

Gráfico de The Economist que destacó la curva.
Gráfico presentado por The Economist en su edición del 29 de febrero.

Sin embargo, como suele ocurrir, el mismo día en que la edición de la revista mundial se daba a conocer, Drew Harris, profesor de Salud Pública en Philadelphia le hizo una modificación que es la que permitió que el gráfico cumpliera con mayor eficiencia su intención comunicativa.

A través de una publicación en Twitter, el gráfico apareció con una línea que muestra el límite de la capacidad del sistema de salud. Los que quedan fuera, explicaba, ya no pueden ser atendidos en el hospital: “Es la diferencia entre encontrar una cama y ventilados en la Unidad de Cuidados Intensivos o ser tratado en una carpa instalada en el estacionamiento”.

Gráfico con la línea que muestra la capacidad de atención del sistema de salud local.
Este es el gráfico que publicó en Twitter el profesor Drew Harris, con la línea demarcatoria.

Gracias a este esfuerzo colectivo (investigadores, divulgadores, analistas) este gráfico ha permitido que en todo el mundo se entienda cuál es la tarea que hay que realizar en estos días, en particular en los países de América Latina, en los que estamos viendo con espanto lo que pasa en Europa por no detener a tiempo la enfermedad. Varios diarios le han dedicado su atención, como en NYT y El País.

No hay mucho más que hacer que quedarse aislado y evitar los contactos: distancia social (en un próximo post hablaremos de eso) y tener el cuidado de ser portador del contagio. Lo grave es que, por las características del virus, nadie puede estar seguro de no ser la causa de más problemas. De hecho, nadie puede sentirse seguro, así que lo que corresponde es seguir las instrucciones que los especialistas de salud están entregando.

Sólo les deseo salud y que pasemos bien por esta experiencia.

Un par de ideas acerca del futuro de los medios

A raíz de una entrevista que me hizo Francisco Sabat, profesor de Periodismo de la Universidad Finis Terrae, durante el verano, para un bello proyecto que se trae entre manos y al que le auguramos mucho éxito, tuve que responder muchas preguntas acerca de lo que pensaba en relación con los medios y su futuro.

Aunque no quiero divulgar por acá lo que respondí para molestar su trabajo, quiero aprovechar ese impulso para darle una vuelta al tema y dejar mi visión al día de hoy sobre el futuro de los medios.

Principal desafío

El central es sobrevivir. Hoy los medios enfrentan a un escenario donde todo está en contra: un mercado que no invierte, una audiencia que los abandona y una crisis de su modelo de negocio normal, basado en la publicidad. Si eso no fuera poco, se agrega la competencia de Facebook y Google, que se quedan con una tajada cada vez mayor de la inversión publicitaria, y la presencia permanente de las redes sociales, que son elegidas por las personas para informarse, quitándole tiempo de consumo y relevancia a los medios. Creo que nunca tantas cosas de manera simultánea habían estado en contra de que los medios tengan posibilidades de futuro.

Modelo de negocio

En el pasado la publicidad era la forma de ganar dinero en el ecosistema de los medios de comunicación. Era simple: el medio desarrollaba audiencias gracias a sus contenidos y se le cobraba a empresas que querían entregarle mensajes a esas personas que visitaban lo que publicaba. Google y Facebook innovaron y crearon un sistema que personaliza la publicidad, haciendo efectiva la inversión. Los medios reaccionaron con la publicidad programática, pero fue tarde y no tan eficiente, ya que se mantuvo el costo por visitas y no por clicks. Por lo tanto, el futuro deberá financiarse con diferentes tipos de negocios que incluyan, entre otros, membresía, publicidad, segmentación, personalización, newsletters, multi plataformas y mucho software.

Nuevas habilidades

Lo que sigue va a ser digital, con mucho software, vale decir, se debe invertir en programación y tecnología. Para decirlo en simple: se necesitan periodistas que programen sus contenidos; diseñadores que generen contendios y resuelvan problemas en pantallas aprovechando las capacidades del software e ingenieros que reporteen y entiendan de contenidos, para que esto sea cierto. Hay que decirlo claramente: los medios sin esa alma digital no sobrevivirán.

Qué plataforma seguirá

Es casi una apuesta, por lo que hay que pensar en que los medios deben entregar sus contenidos en la plataforma en que estén las audiencias a las que quiere llegar. Se requiere que haya personas que entiendan este tema y que les den la capacidad y la posibilidad de innovar. Va a haber mucha prueba y error, pero hay que estar allí y no ser espectador de cómo los demás lo hacen, esperando que se asiente la tecnología para luego invertir. La mala noticia es que, si miramos los últimos 20 años, no hay una tecnología que haya durado tanto. Nada se asienta, sino que son fases de aparición, desarrollo, madurez y muerte en ciclos cada vez más cortos. Hay que persuadir a las marcas que invierten en publicidad a compartir la vorágine.

Redes Sociales

Habrá muchas, muy diferentes y muy efímeras. Hay que elegir aquella en que la audiencia del medio haga sentido estar. Lo que no puede ocurrir es que el medio no se vea porque está oculto tras un medio de pago, porque si no se ve, pierde su alcance y con ello su capacidad de influir.

Cobrar por todo

Ya se hizo el esfuerzo de entregarlo todo gratis y no resultó como negocio. Por tanto, hay que inventar formas de cobrar razonablemente por todo, aunque sea por mirar una página. Hay muchas empresas innovadoras (por ejemplo las fintech chilenas y de otros países) que les gustaría participar de un modelo de ese tipo. Más ahora que está cambiando el escenario de los medios de pago. Estamos hablando de dinero aquí: si hay éxito, se paga solo.

Para terminar, podemos decir que el modelo anterior terminó porque ya cumplió con todo lo que podía dar (de hecho, lo estamos estrujando para sacar lo último). Sólo queda innovar para seguir.

Los medios enfrentan un fin largamente anunciado

Buscando vía Google, se define un evento catastrófico como un “riesgo que tiene su origen en sucesos extraordinarios e improbables pero que, por su magnitud, implican una elevada cuantía de los daños que ocasionan”. Más allá se explica que es una situación de “baja probabilidad y de muy alto impacto”, aunque se incluyen entre ellos los terremotos, maremotos, tsunamis, ciclones, huracanes, erupciones volcánica y ahora, un virus de alcance mundial.

Si uno mira la situación de los medios de comunicación, un ámbito en el que me desempeño como profesor de una escuela de Periodismo, es claro que estamos ante un escenario en que se están conjugando una serie de circunstancias para configurar un evento de este tipo.

Audiencia y confianza

El primero es la pérdida de audiencia y junto con eso, de validación pública. Para eso, hay que mirar la encuesta de Cadem (Estudio Medios de Comunicación Post Crisis) de enero pasado. En una línea resumen lo mal posicionados que quedaron tras los eventos el 18/O en Chile:

Sobre el rol de los distintos medios de comunicación, un 80% cree que la televisión es quien más se ha centrado en la violencia y los destrozos de las movilizaciones y un 61% considera que representa más los intereses de la elite. Asimismo, 90% cree que a los medios de comunicación les importa más mostrar las noticias que convienen para tener más audiencia y mejores resultados económicos.

Negocios a la baja

Durante el verano fuimos testigos cómo, nuevamente, varios medios se vieron afectados por las mermas que están experimentando en sus negocios. Cierres y despidos fueron parte de las malas noticias. Por ejemplo, el 3 de febrero de 2020 el grupo Copesa anunció el cierre definitivo de las versiones impresa y digital del diario La Hora.

Durante noviembre y luego en febrero e incluso esta misma semana, una serie de medios despidieron parte de su personal. La razón para ello: los números de los negocios no dan.

El gerente general de Copesa, Andrés Benítez, lo explicó así: “Lo sucedido se enmarca en el complejo escenario que enfrentan los medios de comunicación en el mundo, del cual todos estamos conscientes. Esto no sólo está produciendo una transformación importante en la industria, sino también ha estado acompañado, lamentablemente, del cierre de muchos medios tradicionales”. Por su parte, Patricio Hernández, director ejecutivo Megamedia, informó que la medida se debía “exclusivamente por razones económicas y por el grave deterioro de los ingresos de la industria de la televisión”.

Redes Sociales como reemplazo

Una dato que recoge la encuesta de Cadem y que tiene su símil en los estudios hechos en EE.UU. es que las personas están prefiriendo las redes sociales para informarse. No es que les crean más que a los medios, pero como pasan allá más tiempo, poco les queda para confrontar lo que ven en las redes respecto de lo que informan los medios. Eso lleva a que les crean poco, pero que igual reemplacen el rol que cumplen los medios como canales de información y comunicación con la sociedad.

Esto se ve reforzado con la aparición de personajes relevantes de los medios, como Ascanio Cavallo, quien usó una entrevista en el Diario Financiero el viernes 7 de febrero, para detallar su crítica contra el rol de las redes sociales. Junto con decir que las redes sociales “están cumpliendo un papel fascista” (porque sus críticas generan funas que llevan a los periodistas a callar), indica que si bien tienen “inmensas virtudes para la comunicación interpersonal”, tienen un “efecto negativo que hay que controlar, atencuar y demarcar”.

“Si no controamos las redes, los medios de comunicación van a desaparecer. Y la lógica indica que la gente necesita información en la que pueda creer. De cara a los procesos que vienen en Chile -todos tan delicados, que dependen tanto de la opinión plural, en medio de un proceso de polarización galopante-, los únicos que pueden ofrecer información segura para tomar una posoción razonada son los medios profesionales. No es Facebook ni Whatsapp, porque en estos espacios sólo te escuchas a ti mismo”.

Escenario futuro en jaque

Volviendo al comienzo, cuando comienzo un año de clases lo hago con una advertencia para los alumnos: se tienen que preparar para un escenario en el que las personas seguirán necesitando información (más análisis y contexto), pero en el que probablemente no habrá medios para atenderlos. Habrá que buscar soluciones que sean digitales (por el costo), personalizadas (por el alcance) y segmentadas (por el interés) que sean entregadas en el tiempo y la forma en que los usuarios lo requieran. Agreguemos también, por un precio adecuado. ¿Cómo se hace? ¿Alguien lo ha logrado?

Sí, varios. Probablemente el más relevante es The New York Times.

En una charla de enero pasado ante la INMA (International News Media Association), Mark Thompson, CEO del The New York Times tuvo que responder a esta pregunta: ¿Qué factores señalaría en el crecimiento y el éxito del New York Times durante su mandato?

Hace cuatro o cinco años descubrimos que primero deberíamos ser un servicio de suscripción. Lo más importante que teníamos que vender era nuestro contenido y la calidad de lo que el periodismo de The Times puede hacer. Deberíamos empezar a pensar en nosotros mismos más como un servicio de suscripción de calidad, como un HBO o un Netflix.

Como él ha sido el CEO desde 2012, por lo que le podemos acreditar a su desempeño la exitosa estrategia digital que ha llevado adelante la empresa, es interesante ver que entienda que el medio tiene esa característica.

Otra de sus frases, esta vez acerca del diario:

“Tenemos muchas plataformas, la impresa es una de nuestras plataformas. Nos encanta nuestro producto impreso, vamos a estar imprimiendo por otros 15 años o más, pero no hay ningún crecimiento que se pueda tener allí. Con el tiempo, el número de suscriptores se reducirá, los anunciantes disminuirán, y en última instancia, la economía de esa plataforma fracasará. Esa es nuestra opinión. El viejo barco se va a hundir al final”.

Por eso plantea que se debe poner en primer lugar lo digital (de hecho, enfatiza que hay que ser capaces de vender suscripciones en el celular):

No dejes el teléfono inteligente al final. Tiene que ser al revés. Los editores deben comenzar con lo digital, de allí obtienen su sitio web, y luego eligen de allí lo que se publica en el periódico impreso físico. Lo básico para las empresas con estructuras antiguas, y psicológicamente es muy duro, es que tenemos que poner lo nuevo primero y lo viejo segundo, aunque lo viejo siga siendo la mayor parte de tus ingresos. Esto representa una enorme dificultad interna para la mayoría de las empresas.

Aunque todos tenemos claro que sólo hay un diario como The New York Times y su modelo, haciendo compleja la imitación, las tareas que ellos han enfrentado son similares para todos los medios, sin importar su tamaño o situación. La forma de resolverlas, es donde está la dificultad.

Lograr que los lectores paguen

A través del Reuters Institute una serie de expertos han desplegado ideas acerca de cómo hacerle frente al futuro de los medios. En enero (en inglés) y a fines de febrero (en español) entregaron su visión y recomendaciones a través del documento “Periodismo, medios y tecnología: tendencias y predicciones para 2020” que publican como parte del Digital News Project.

En su resumen ejecutivo plantean que la última década estuvo marcada por os teléfonos móviles y las redes sociales que “fragmentaron la atención, socavaron los modelos de negocio basados en la publicidad y debilitaron el rol guardián del periodismo”, afectando “la confianza en el periodismo y en varios países provocaron ataques contra medios independientes”.

Ellos ven que la próxima década “será definida por la creciente regulación de internet, más los intentos de recuperar la confianza en el periodismo y una conexión más cercana con las audiencias. También sufrirá el impacto de la siguiente ola de disrupción tecnológica, desde la automatización mediante inteligencia artificial, big data (reunir y analizar grandes volúmenes de datos) y nuevas interfaces visuales y basadas en la voz”.

Asimismo queda claro que lo que sigue hacia adelante es buscar que los lectores paguen por lo que consumen:

Los editores siguen apostando fuerte por los ingresos que vienen de los lectores: la mitad dice que esa será su principal fuente. Alrededor de un tercio (35%) piensa que la publicidad y los ingresos vía lectores van a ser igualmente importantes y apenas uno de cada siete (14%) centra sus esperanzas exclusivamente en la publicidad.

En este sentido, creo que es muy pertinente leer la columna que escribe Eduardo Suárez como parte de este reporte: “Lograr que los lectores paguen”.

El giro hacia un modelo de pago será duro para cualquier medio y no dará resultados a corto plazo. De acuerdo con el Digital News Report, la mayoría de la gente no está dispuesta a pagar por la información y mucho periodismo de calidad sigue siendo gratuito. Sin embargo, los editores deben ser pacientes. Esta carrera no es un sprint sino una maratón.

En resumen de lo ocurrido y de lo leído en estos meses, el desafío para los medios es mayor y es definitorio acerca de su permanencia en el tiempo. Es posible y muy real, que muchos no logren seguir, por lo que hay que actuar con urgencia y con sentido crítico. Ya no hay que hacer productos que sólo informen, sino que lo hagan y sean sostenibles.

No hay recetas, sólo hay certezas. La principal, es que seguir como estamos, sin cambios y sólo recortando costos, será equivalente a esperar que la suerte nos salve del evento catastrófico.

Spotify, ¿puedes agrandar el botón?

Gracias a un regalo de mi bella hija, desde hace un tiempo tengo Spotify en mi celular. ¡Qué cosa más interesante! Me he propuesto no quedarme en la música de siempre e investigar y leer acerca de lo que escucho y abrir los oídos y la mente a lo que llega de manera inesperada a mi pantalla.

Por ejemplo, leí un cuento del Señor Murakami y me enteré (y escuché) que en los primeros dos discos de The Beatles, la mitad de los temas eran covers. O que Elis Regina y Antonio Carlos Jobim grabaron juntos en un momento complejo para ambos, quienes no necesariamente querían estar juntos, pero terminaron creando la mejor versión de Aguas de Março. Y así.

La interfaz de Spotify con sus botones mínimos
La interfaz de Spotify con sus botones mínimos.

Mi único problema es la interfaz de la aplicación en mi celular, que no tiene una pantalla chica (Samsung J6 de hace dos años), debido a que sin importar lo que esté escuchando, insiste en dejar la zona interactiva en un espacio mínimo y guardar el mayor espacio para mostrarme lo que ya sé, es decir, la carátula y el nombre del disco. En términos reales, alrededor de 10% lo ocupa la zona de interacción y 90% lo ocupa la zona de información.

¿Qué espero en esta circunstancia? Simple: un botón más grande, que ofrezca la operación más usada de acuerdo a la situación en que estés. Aunque creo firmemente en que la interfaz de una aplicación debe ser consistente a lo largo de su uso, creo que vale la pena aplicar una regla que modifica este concepto: la interfaz debería cambiar cada vez que exista la oportunidad de cumplir con el objetivo de apoyar la acción del usuario.

Lo dejo anotado.

El enemigo conoce el sistema

Terminé el año pasado leyendo ” El enemigo conoce el sistema” el libro de Marta Peirano.

Nada fue lo mismo después. Me convenció e hizo consciente de algo que sabía: si participas en una red social, das permiso para que te manipulen. ¿Quién? Pues, la red te manipula para que reacciones ya que cualquier red se mantiene y extiende gracias de las interacciones entre los participantes.

He hecho varios experimentos. El más interesante consiste en revisar cuáles son los mensajes que encabezan tu muro en la red social al comienzo de la jornada, cuando la abres para ver lo que pasó en la noche. Me ha ocurrido con gran frecuencia que casi todos los mensajes que aparecen me “obligan” a responder porque son muy polémicos o muy interesantes. Luego, tras esos, vienen mensajes normales que no generan mayor interés.

Es como si la red se hubiera preparado para hacerme actuar. El libro de Marta anota esto (Pág.48):

“La indignación es la heroína de las redes sociales. Es más viral que los gatitos, más potente que el chocolate, más veloz que el olor a galletas, más intoxicante que el alcohol. Genera más dopamina que ninguna otra cosa porque nos convence que somos nbuenas personas y, encima, de que tenemos razón. (…) Es un sentimiento que nos define como personas buenas y que demanda justicia, venganza y mucha atención. Queremos compartir la llama con todas las persoas del mundo para que sus sentimientos validen los nuestros con comentarios, likes y retuits”.

El libro tiene la gracias de que va analizando lo que las redes sociales van provocando en sus usuarios y la manera en que las empresas que están detrás van usando la información que les entregamos para hacernos cada vez más dependientes de ellas. A puro golpe de dopamina. Y lo bueno es que en ninguna parte hace un llamado a no participar, sino que por el contrario y siguiendo el título, invita a conocer el sistema y entenderlo para usarlo adecuadamente.

Creo que es un libro que hay que leer antes de que comience de verdad este año agitado, porque es una ayuda concreta para analizar la información que aparecerá en redes sociales en los meses que vienen.

La importancia de fomentar la comunidad

Este martes 25 de septiembre se celebró en todo el mundo el Día de la Interacción (#ixdd en Twitter) como una forma de recordar la relevancia que está tomando este tema que es vital para los contenidos digitales.

En Chile tuvimos dos eventos relevantes en Santiago y Viña del Mar, organizados por los capítulos locales de IxDA.

Ambos se desarrollaron en torno al tema de la diversidad e inclusión y en el caso de la capital, se habló de Lazarillo, que se presenta como “la aplicación de orientación inteligente para personas ciegas y con baja visión, que te guía por mensajes de voz en la ciudad” y de “TodoMejora“, que es una organización que busca “promover el Bienestar de niños, niñas y adolescentes que sufren de discriminación, bullying y comportamiento suicida, producto de su orientación sexual, identidad y expresión de género”.

En el segundo caso, se presentó la aplicación del mismo nombre que se enfoca en fomentar la conversación “confidencial, en un espacio seguro y con especialistas preparadxs para guiarte y apoyarte”.

Aunque no pude asistir, quedé contento por sentir que la comunidad está en movimiento y muy activa y por ver lo que se fue contando de las presentaciones vía Twitter. Qué bueno que el mundo sea un poco mejor cada día gracias a que hay gente que se preocupa de mejorar haciendo de la interacción su preocupación (y de paso celebrarlo un día al año) y, además, que tengan la visión de hacer estos nuevos productos digitales que realmente ayudan a quienes los usan.

Para todos, mis respetos y felicitaciones.

Escribir para la web: más y nuevos formatos

Desde que me puse a explorar en nuevos formatos de redacción para espacios digitales, ha sido interesante notar cómo la aparición de nuevos elementos de trabajo ha aumentado la capacidad de los redactores para sacarles provecho para contar historias.

En esta ocasión, van tres ejemplos que vale la pena estar mirando.

Ensayo y error

El primero, es investigación (o ensayo y error, si se quiere) en estado puro. Viene del diario The Washington Post, que abre la puerta a nuevas formas de contar historias. Todos formatos cortos, con diferentes expresiones que van desde audio y poemas, hasta comics, incluyendo un juego.

La imagen muestra una de las historias, que muestra un cómic acerca de una cita a ciegas.
Una de las historias es un cómic acerca de una cita a ciegas.

Lo interesante tiene que ver con que, en cada caso, se logra contar muy bien una historia que se lee de inicio a fin y, quien la cuenta, consigue su objetivo: comunicar y llegar al usuario. Además de dar la sensación de que debe haber otras historias parecidas en el mismo medio, que sería bueno conocer, fomentando la relación más permanente.

Múltiples formatos

El segundo ejemplo viene del diario The New York Times, que se hace cargo de algo que ha venido contando hace ya mas de un año, que es la forma en que fue afectada la elección presidencial en Estados Unidos, a través de la redes sociales y la manipulación que se hizo de ellas desde rusia (aún falta descubrir partes de la trama).

Como es tanto lo que hay que contar, la historia usa herramientas especiales. Una línea de tiempo, un “glosario de caras” que permite saber quién es quién, y formatos abreviados para entender todos los hilos que se cruzan en la historia.

La imagen muestra una línea de tiempo que permite seguir lo que está ocurriendo en las diferentes partes de la trama relacionada con la interferencia en las elecciones de EE.UU.
Una línea de tiempo permite seguir lo que está ocurriendo en las diferentes partes de la trama relacionada con la interferencia en las elecciones de EE.UU.

La posibilidad de usar múltiples formas de narrar, da cuenta de lo interesante que debe ser el administrador de contenidos (CMS, por la sigla en inglés) que hay tras esa publicación. Lo habitual es que los periodistas y diseñadores cuenten con pocas herramientas automatizadas, por lo que cada vez que quieren hacer algo distinto, hay límites que lo impiden. No está mal recordar (y tratar de escapar) este dogma de los entornos digitales: haces aquello que tu CMS permite.

Abro hilo

El ejemplo final tiene que ver con un reportaje publicado hace unos días en El Periódico de España. El periodista Juan Fernández usa el concepto de los hilos de Twitter, para explicar qué son y para qué se usan, explicando de paso qué es la “twitteratura”.

Publicado como tal en la red social y en el diario impreso, muestra las ventajas de esta forma de trabajo que ayuda a una interacción rápida, multimedial y con feedback inmediato con el usuario.

Un consejo que viene en el reportaje y que se puede usar en cualquier medio: siempre escribir entendiendo la plataforma y adaptando los contenidos a lo que se puede hacer en ella.

La imagen muestra el reportaje de El Periódico acerca de la twitteratura, puede ser leído impreso o seguido como hilo en Twitter.
El reportaje de El Periódico acerca de la twitteratura, puede ser leído impreso o seguido como hilo en Twitter.

Un ejercicio de memoria a propósito de nuestro 11

Quiero hablar de algo diferente de lo habitual en este blog por esta semana, a propósito de la fecha.

En marzo del ’80 entré a estudiar Periodismo en la PUC, en Santiago. En junio, tras vivir los primeros meses en una escuela que intentaba guiarnos por el camino de ser comunicadores, nos estremeció una noticia terrible. Uno de nuestros compañeros de los años superiores, había fallecido. José Eduardo Jara, era su nombre.

Creo haberlo visto una vez, no lo conocía. Su muerte, no obstante, abrió ante nosotros la realidad que en esa escuela y en la propia universidad no se trataba. Lo habían torturado y la causa de muerte fue un paro cardiaco producido debido a los golpes recibidos. Pero, lo que nos dijeron entonces, era otra historia. No había nada claro, no se sabía mucho y era mejor no preguntar.

Hoy, 11 de septiembre de 2018, en la entrada de la Facultad de Comunicaciones de la UC y gracias a un trabajo apoyado por la FEUC, se instaló una placa en su recuerdo y en el de otros ex compañeros de estudios, víctimas de la dictadura.

La placa que recuerda a José Eduardo Jara en Periodismo UC.
La placa que recuerda a José Eduardo Jara en Periodismo UC.

Es bueno que haya memoria, que recordemos, que volvamos y entendamos lo que pasó, por qué pasó, cuándo, dónde y quienes participaron. Saber quiénes reaccionaron bien, mal, indolentemente. Porque siempre hay que buscar la forma de aprender de lo vivido. La memoria hace bien.

Por eso, creo que también es bueno replicar acá la Carta Abierta que entonces firmaron tres alumnos y un profesor (nuestro maestro de fotografía), en recuerdo de José Eduardo Jara. Dice:

Carta abierta a José Eduardo Jara

Ciertamente no podríamos decir, Eduardo, que eras el mejor alumno de la Escuela… pero sí el con mayor ilusión y el de mayor esfuerzo. Y casi nos acostumbramos, Eduardo, a verte de repente en esa dulzura que pocas miradas pueden transmitir. Llegabas a la escuela sembrando pan entre quienes te rodeábamos. Y luego de ibas con apenas unos pesos y un pan en el bolsillo para visitar Villarrica en lo álgido de tu triste enfermedad. Con un apretón de manos te sabíamos de nuevo cerca. Hoy no podemos conformarnos. Tu viaje es demasiado trágico, tu partida demasiado injusta. El dolor que hoy nos une a tus profesores y compañeros es tu propio dolor que ahora es nuestro, amigo de la mirada tan dulce.

Encerando, haciendo pequeñas clases, fotografíando, mantuviste a tu mujer y a tu hijo con la ilusión de un título que te alejaría de los vidrios y cera. Y nos duele a los que te quisimos, Eduardo, que te traten de “mujeriego” ya sabemos que le duele a tu esposa y algún día le dolerá a tu hijo. Y tú que vivías y estudiabas para ellos. Nos duele que digan que siempre llegabas tarde. ¿Cómo no hacerlo cuando se anda a pie y no quedan todos los vidrios limpios? A tu muerte llegaste tan temprano. Nos duele que se te trate de extremista porque jamás hubo en tu boca palabras de odio. No fue fácil tu vida, Eduardo; y a un semestre de terminar, un monstruoso equívoco, uno más de la violencia, la segó para siempre.

Tu muerte, Eduardo, que no sea en vano, que nos aclare la conciencia, que el mensaje escrito con ella sea el editorial más profundo que nos despierte a la paz. Porque no puede ser, porque el silencio y la palabra que se quiebra nos invita este oscuro amanecer de invierno a gritar por la vida, simplemente por la vida, la misma que te quitaron.

Es tan profunda la huella que deja tu herida porque pareciera que tu bondad causó menosprecio; y tus gritos, golpes. Y una vez más los hombres nos equivocamos. Para Eduardo no habrá vengadores porque tu vida no se paga con la de nadie.

Andrea Vial

Cecilia Serrano

Juan Domingo Marinello

Liliana Martínez  

La instalación fue destacada además por la publicación de la Facultad de Comunicaciones, a través de su red social:

Anoche, alumnos de @fcomuc y @feuc, inauguraron una placa que recuerda a Diana Arón, Carmen Bueno y José Jara, todos víctimas de la dictadura y exalumnos de esta Facultad. Sala COM 104, frente al patio de Comunicaciones. pic.twitter.com/3iJtaAjYKA

— Comunicaciones (@fcomuc) September 11, 2018

Finalmente, más información de esta historia se puede ver en Memoria Viva, Wikipedia y el Colectivo Memoria UC.